jueves, agosto 6

Jehová, si mirares los pecados... Salmo 130:3,4

Mira lo que dice Sal. 130:3, 4.

“Jehová, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado.” La culpa tiene el terrible poder de paralizar. Paraliza la vida, los planes y los sueños. Nos hace sentir sucios, indignos y sin derecho a nada. Hay mucha gente fracasada en la vida porque, inconscientemente, aceptó la derrota como una forma de autocastigo. Esa gente cree que el sufrimiento que la culpa le produce, puede, de alguna forma, ganar un punto a su favor delante de Dios.

El salmista conocía muy bien el peso de la culpa, por eso menciona a Dios dos veces en una frase tan corta. "JAH, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse?" Se sentía como polvo. Por más que intentase justificarse o sublimar la culpa, su iniquidad lo condenaba. El martillo del pasado lo crucificaba en el madero de su propia conciencia.

¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? Es la pregunta que perturbó al ser humano a lo largo de los tiempos. La respuesta es: Nadie. Porque el pecado mata. Mata lentamente, poco a poco, imperceptiblemente. Al comienzo, roda parece maravilloso, tú sientes sensaciones que nunca antes sentiste. Te sientes libre como un ave, tomas tu vida y vuelas por el mundo sin límites ni fronteras, por donde tu imaginación te lleva.

Pero el tiempo pasa. Implacable. Cruel. Insensible. Y cuando tú comienzas a darte cuenta de los estragos en tu vida física, moral o psíquica, ya es tarde. Las sombras de la noche ya te envuelven, te gustaría que el día se prolongara para cambiar el rumbo de las cosas, pero sientes como si la propia vida escapase de tus manos. No hay duda, el pecado mata. Nadie subsiste a él.

Por eso, la única solución está en el perdón, y el perdón solo puede alcanzarse a través de Jesús. Este don divino es ofrecido gratuitamente a todos, pero solo lo reciben "los que lo reverencian", es decir, los que le temen. Este temor no tiene nada que ver con el miedo. Es el resultado del amor, nacido de un corazón agradecido que aprendió a confiar en Dios y a creer en sus promesas.

A pesar de tu pasado, hoy puede ser un nuevo día para ti. Ayer ya pasó. No Cuenta. El futuro todavía no llegó, está en las manos de Dios. Aprovecha el presente para decir, como el salmista: "Jehová, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado".

Con cariño cristiano, tu hermana.

Amelia García

viernes, julio 31

Porque mi boca hablará verdad... Prov.8:7

Prov. 8:7 dice: “Porque mi boca hablará verdad, y la impiedad abominan mis labios.”

La verdad tiene un precio. Muchos no están dispuestos a pagar ese precio y optan por seguir los caminos de la mentira, de las medias verdades, o como quiera llamarse aquello que no es cristalino y transparente.
La mayor parte de las veces, la verdad envuelve dolor. Tal vez sea ése el precio más alto que cobra, y como el ser humano detesta el dolor, es lógico que escoja otro camino, cuyo fin es la muerte.
Es extraño que la senda del dolor conduzca a la vida, pero desde la entrada del pecado, la solución para el problema de la muerte estaba en el dolor.
Un corderito murió en silencio en el jardín del Edén y su sangre mojó el camino de la historia hasta llegar a la cruz del Calvario donde Jesús mismo, el verdadero Cordero de Dios, sufrió el dolor mayor al entregar su vida en favor de la raza humana. Ese acto nos libró de la muerte. ¿Por qué será que los hombres, queriendo huir del dolor que la verdad incluye, caen en la mentira que es el camino de la muerte?
A lo largo de mi vida he visto historias tristes. Vidas destruidas, hogares deshechos, relaciones arruinadas por falta de la verdad. Los argumentos para explicar una mentira son muchos y muy variados. "No quería que sufrieras", "Decidí ahorrarte el dolor", "No tuve el valor", "Creí que nunca lo descubrirías".
Salomón fue un hombre que, además de ser inspirado por Dios, aprendió mucho con los golpes de la vida. Por eso, en el versículo de hoy habla con convicción. "Mi boca hablará verdad".
Ninguna mentira tiene justificación. La palabra "proclamar" en hebreo se atribuía a los heraldos que anunciaban buenas nuevas cuando el ejército regresaba de la guerra, a pesar del resultado. Buenas nuevas no son apenas las noticias agradables, son a veces realidades dolorosas, pero solo a partir de la realidad tú puedes arreglar el presente y encarar el futuro.
Haz de tus palabras, palabras de verdad. No te escondas, no huyas, no te "laves las manos", no lo dejes para mañana. Pídele a Dios que ponga amor en tus labios. Muestra misericordia cuando expreses la verdad, pero no la escondas por causa del dolor que puede provocar. Acuérdate del consejo de Salomón y di como él: "Porque mi boca hablará verdad, y la impiedad abominan mis labios".
Dios nos bendiga cada día de nuestras vidas y podamos ser fil reflejo de su amor, hablando con la verdad y con sabiduría, que el Señor unja nuestros labios para decir las palabras correctas al comunicarnos.
Bendiciones celestiales, su hermana en Cristo Jesús
Amelia García

jueves, julio 30

Grande es Jehová

Lo mejor que puedes hacer es empezar el día meditando en Sal. 48:1.

“Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.”
¿Cuan grande es tu Dios? A muchos les gustan los dioses pequeños. Marionetas que pueden dirigir. Dioses que aprueben lo que la criatura hace y que estén siempre a su servicio. Los hombres se sienten bien con ellos.
Este tipo de dios hace mal. Puede calmar la conciencia así como un comprimido calma el dolor de muelas, por un instante, pero no cura. Es un simple paliativo, un apósito que cubre una herida infectada. Son dioses de mentira. Pura ilusión. Simple "energía", "luz" o "aura".
Pero, el salmo de hoy nos habla de un Dios grande, soberano y personal. El salmista no trata de definir a Dios. Solo lo describe. Así son las cosas con Dios. Tú puedes aceptarlo o rechazarlo. Eres libre. Pero, si no lo aceptas, no por eso cambia la existencia divina ni sus propósitos. Él continua siendo Dios, soberano y eterno.
¿Por qué debe el Señor ser alabado? Porque existe una relación personal entre él y sus criaturas. No es un Dios ausente. No desaparece ni se "lava las manos". No es únicamente una fuerza, sin personalidad.
"Dios es amor".* Dios creó al ser humano por amor. Por amor compartió su vida y ante ese hecho, la criatura se siente bien, se siente cómoda y siente el deseo de enaltecer su nombre, de celebrar, cantar, glorificar. Eso es justamente lo que significa la palabra hebrea halal, que en castellano se traduce como "alabanza".
Hay otro pensamiento en el versículo de hoy. Debemos alabarlo "en la ciudad de nuestro Dios". Cuando este salmo fue escrito, Jerusalén era considerada la "ciudad de Dios". Por tanto, esta invitación es para que lo alabemos en la iglesia.
Hay algo especial cuando los hijos de Dios se reúnen para alabar. La alegría de uno pasa al otro. El espíritu de adoración es contagioso. Puede ser que tú estés cargando un problema, o te sientas triste y afligido, pero cuando entras en la "casa de Dios" y te congregas con los otros adoradores, repentinamente comienzas a darte cuenta que tu Dios es grande.
¿ y para qué todo esto? ¿Solo para que Dios se sienta bien? No, el que pasa a sentirse bien eres tú, porque si tu Dios es grande, no hay problema que no pueda resolver. Haz una prueba: Asiste a la iglesia, alaba al Señor y verás que la vida es más fácil de ser vivida. Y no te olvides hoy que "grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios".

En el amor de Cristo Jesús

Amelia García

viernes, julio 24

Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios

“Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre.”
Doeg, hombre de confianza de Saúl, era edomita. Los edomitas, originarios de Edom, serían considerados más tarde enemigos de Israel. Doeg es un símbolo de la traición. Podría ser comparado con ciertas personas que hoy están a tu alrededor, dispuestas a clavarte un cuchillo por las espaldas.
En cierta ocasión, perseguido por el rey Saúl, David se escondió en Nob y fue ayudado por el sacerdote Abimelec. Doeg estaba allí y corrió llevando la noticia a Saúl. El resultado fue que Saúl mató a los sacerdotes de Nob.
* Este salmo fue escrito por David cuando se vio traicionado por Doeg. El salmista comienza diciendo: "¿Por qué te jactas de maldad, oh poderoso? [ ... ]Agravios maquina tu lengua; como navaja afilada hace engaño".**
¿Hay alguien que se siente poderoso por causa de su posición dentro de la empresa, y que con su lengua "maquina agravios" y urde planes de destrucción? Mira cómo reacciona David ante esta circunstancia. Vuelve los ojos al Monte de los Olivos. El monte estaba lleno de olivos verdes y productivos, que resistían la intemperie y las dificultades del clima.
"Yo soy como olivo verde", afirma el salmista. En la lengua original, el adjetivo "verde" no hace referencia al color. "Verde" significa más bien "floreciente, vigoroso, lleno de vida y de fruto". La belleza del olivo no estaba en su apariencia, sino en su productividad.
El mundo a su alrededor podía estar lleno de traición y calumnia, pero cuando David se refugiaba en Dios, se sentía como "un olivo verde".
El secreto de la actitud victoriosa del salmista estaba "en la casa de Dios". ¿Quién será capaz de destruirte cuando estás protegido en las manos de Dios?
La promesa que Dios te hace hoy, es que "la misericordia de Dios" será contigo "eternamente y para siempre". Confiando en esta promesa, dirígete hoya donde debes ir, sin temor. Dios irá delante tuyo abriéndote las puertas y silenciando la boca de tus enemigos.
Repite las palabras de David: "Porque yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre". Amen.
*.*.*.*
Que nuestro amado Señor Jesús ponga gracia en tí, y que su Santo Espíritu te inunde de sabiduría para avanzar en la obra más preciosa que se nos ha encomendado.
En el amor de Cristo Jesús, tu hermana en Cristo.
Amelia García
conciencia cristiana.blogspot.com

viernes, julio 17

Maravillosas son tus Obras

¿Cómo estás ? Mira lo que dice Sal. 139:14.

“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.”

¿Cuál es el tema de este salmo? El versículo anterior lo explica: "Porque ¿ tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre". Los verbos formar y hacer, sugieren un creador y una criatura, la obra de un maestro. Ahora piensa. Cuando tu computadora no funciona, ¿no la llevas inmediatamente al fabricante? ¿Quién mejor que él podrá explicar la razón del problema y arreglar el defecto?

¿Tú no eres feliz? ¿No te gusta el trabajo que haces? ¿Vas todos los días a tu trabajo solo porque necesitas sustentar a tu familia? En ese caso, tal vez tú estés en el lugar equivocado. Quizás todavía no descubriste cuál es el plan de Dios para tu vida. En el complicado panorama del universo, existe un lugar específico para ti.

El salmo de hoy afirma que las obras de Dios son "formidables, maravillosas". Tú eres la: obra maestra de Dios. Entonces, ¿por qué las cosas parece que no funcionan en tu vida? Dios te creó con un propósito especial y te dotó con habilidades especiales para cumplir ese propósito, de modo que si tú no estás alcanzando ese objetivo, con seguridad es que algo anda mal.

Tal vez te preguntes: ¿Cómo puedo darme el lujo de buscar un trabajo que esté en armonía con mis aptitudes, si ya tengo que agradecer a Dios por el empleo que tengo?

No te preocupes. Si tú te das cuenta que estás en el lugar equivocado, no presentes tu renuncia hoy. Acude a Dios. ¿No fue él quien te creó? Cuéntale lo que estás sintiendo. Comparte con él los motivos por los cuales no te sientes feliz. ¿No te comprendes a ti mismo? Busca a tu Creador. Busca a Jesús a través de la lectura de la Biblia, de la oración y de la meditación y, de repente, en el silencio de tus minutos con Dios, tú comenzarás a sentir paz interior y la convicción de aquello que debes hacer.

David afirma: "Te alabaré". Trata de hacer lo mismo. Alabar es reconocer a Dios como Creador, humillarse delante de él y agradecerle por la vida. Ese acto de loor te ayudará a quitar los ojos de ti mismo, de tus luchas, fracasos e incomprensiones, y contemplar la grandiosidad divina. Entonces el miedo, la tristeza, y la angustia desaparecen. Por eso, no salgas de tu casa sin decir:
"Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien".
Dios te bendiga y su luz divina resplandezca en tu corazón, es tiempo de honrar a nuestro creador y lo hacemos difundiendo su Palabra, para la gloria de su Santo Nombre.
Con el cariño de siempre,
Amelia García
concienciacristiana.blogspot.com

jueves, julio 16

"Alabad al Dios de los cielos, porque para siempre es su misericordia"

No hay nada mejor que empezar el día con un pensamiento bíblico. Escogí hoy Sal. 136:26.

“Alabad al Dios de los cielos, porque para siempre es su misericordia.”

El intercambio de tiros fue fatal. O casi fatal. Aquel trágico incidente habría sido el fin de la carrera de crimen y violencia que había comenzado cuando Humberto era todavía un niño. Su fama se había esparcido por toda la región. Agresivo, cruel, asesino.

Dicen por ahí, que los que tienen los ojos amarillos son los asesinos más fríos y sanguinarios. Él los tenía, y a pesar de su figura menuda, era temido.

Aquella noche, en el tiroteo con la policía, fue alcanzado y herido en la columna y en otras partes del cuerpo. Pasó varios días en el hospital y, cuando salió, descubrió que estaba condenado a una silla de ruedas para el resto de su vida.

La rebelión se apoderó de su corazón. Era un pozo de amargura. Ya no agredía con un revólver en la mano, pero sus palabras afiladas herían a todos y a todo.
En esas circunstancias lo alcanzó el evangelio. Yo fui testigo de su bautismo, mientras viajaba por el norte del Brasil. Lo conocí quebrantado, humilde, y manso. Lloraba en silencio al salir de las aguas bautismales.

"Hay gente que piensa que acepté a Cristo porque no saldré nunca de esta silla de ruedas -me dijo-, y tal vez sea verdad. No lo sé. ¿Cómo saberlo? La única cosa que sé es que Jesús me ama, que su misericordia permanece para siempre. Me duele no haberlo sabido antes".

El salmo 136 repite más de veinte veces la expresión: "porque para siempre es su misericordia". Este es un salmo de gratitud y alabanza. La alabanza es fruto de la gratitud, y no existe gratitud si tú no comprendes el valor del regalo que recibes.

¿Qué hubiera sido de ti y de mí, si un día la misericordia divina no nos hubiese alcanzado? ¿Dónde estaríamos? El salmista sabía que las palabras humanas jamás podrían expresar toda la gratitud que sentía. Por eso, en un solo salmo, alaba muchas veces la misericordia divina. Sabe que está lejos de decir todo lo que su corazón siente y por eso alaba, reconociendo las maravillas del amor divino.

Sé agradecido a Dios hoy. Agradecer hace mucho más bien a ti, que a Dios. Como el salmista: "Alabad al Dios de los cielos, porque para siempre es su misericordia”.

Que Dios te bendiga y reconforte tu alma, amado hermano (a) búscalo en lo más íntimo de tu ser y procura conseguir abrazar su Santo Espíritu... Él tiene los brazos abiertos para tomarte si tú decides recibirlo con amor, y Dios es el Amor mas grande que pueda existir y porque para siempre es su Misericordia.
Con afecto crfistiano, tu hermana en Cristo.

Amelia García
concienciacristiana.blogspot.com

La oración en medio del dolor

La oración en medio del dolor

Marcos 14:27-42


Anuncio de la negación de Pedro

27 – Todos ustedes me abandonarán – les dijo Jesús-, porque está escrito:”Heriré al Pastor, y se dispersarán las ovejas”.
28 – Pero después de que yo resucite, iré delante de ustedes a Galilea.
29 – Aunque todos te abandonen, yo no – declaró Pedro.
30 – Te aseguro – le contestó Jesús – que hoy, esta misma noche, antes del que el gallo cante por segunda vez, me negarás tres veces.
31 – Aunque tenga que morir contigo – insistió Pedro con vehemencia -, jamás te negaré. Y los demás dijeron lo mismo.

La Oración de Getsemaní

32 Fueron a un lugar llamado Getsemaní, y Jesús les dijo a sus discípulos: <>

33 Se llevó a Pedro a Jacobo y a Juan, y comenzó a sentir temor y tristeza.

34 <<>>

35 Yendo un poco mas allá, se postró en tierra y empezó a orar que, de ser posible, no tuviera el que pasar por aquella hora.

36 Decía: <>

37 Luego volvió a sus discípulos y los encontró dormidos. <
38 Vigilen y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil->>

39 Una vez mas se retiró e hizo la misma oración.

40 Cuando volvió, los encontró dormidos otra vez, porque se les cerraban los ojos de sueño. No sabían que decirle.

41 Al volver por tercera vez, les dijo: <<¿Siguen durmiendo y descansando? ¡Se acabó! Ha llegado la hora. Miren, el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores.

42 ¡Levántense! ¡Vámonos! ¡Ahí viene el que me traiciona!>>


Meditación


Anuncio de la negación de Pedro (14:27-31)

El Señor sabe que podemos equivocarnos, pero nos sigue amando hasta el fin. Los discípulos huirían dejando a Jesús (v. 50). La Palabra ‘dejándole’ significa ‘tropezar’. Los discípulos tropezarían y caerían por temor al sufrimiento. Jesús es el buen Pastor y nosotros somos Sus ovejas. Ninguna oveja puede vivir solo con sus propias fuerzas. Reconocer sus límites y confiar en Dios es el comienzo de una vida sabia. Pedro había olvidado que él era una oveja. Al resucitar, Jesús iría a Galilea y esperaría a sus discípulos para fortalecerlos. Todos tropezamos en algún momento. Dios sabe que Sus Hijos nos equivocamos, pero Él está siempre listo a restaurarnos.

La oración de Getsemaní (14:32-42)

El creyente debe orar para vencer las pruebas. La cruz era un sufrimiento que tendría que soportar con cuerpo humano, por eso Jesús ‘’comenzó a entristecerse y angustiarse’’ (v. 33). Jesús sentía tan intenso dolor en su corazón que hasta pidió a sus discípulos que intercedan en oración. Jesús oraba tan intensamente que el sudor que caía parecía gotas de sangre (Lc. 22:44).
La oración no es conseguir lo que yo quiero, sino es armonizar mi voluntad con la voluntad de Dios. Jesús oro toda la noche y encomendó el dolor de la muerte a Dios. En la oración es importante la perseverancia. A los discípulos que se quedaban dormidos dijo: ‘el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil’. Esta palabra no significa que ni importa si no oramos. Debemos de orar siempre. El Señor nos dio ejemplo y debemos orar de todo corazón, venciendo la debilidad de la carne.

Corona de los viejos son los nietos, y la honra de....

Hoy quiero meditar contigo en Prov. 17:6.
"Corona de los viejos son los nietos, y la honra de los hijos, sus padres.”
El hombre de 60 años descubrió que tenía SIDA y casi enloqueció. Compró veneno para ratas, tomó una cantidad importante, y murió. Fue el fin de una historia triste, marcada por decisiones equivocadas.

Encontraron el cadáver cinco días después. Había una nota al lado, que decía: "Tuve muchas oportunidades de aceptar a Cristo y lo rechacé. Hoy descubrí que tengo una enfermedad fatal. Vaya morir. A pesar de eso, siento que Jesús me llama, pero, ¿para qué entregarle el corazón si mi vida ya no vale nada?"

Este hombre tenía un hermano gemelo. Ambos tuvieron los mismos padres, recibieron la misma educación, se educaron en las mismas escuelas, y fueron amados del mismo modo. A los catorce años, uno aceptó a Jesús, el otro no. El primero vivió siguiendo los consejos divinos. Constituyó una familia feliz, tuvo tres hijos que son hoy profesionales exitosos, y Dios le dio cinco nietos. A los 80 años, ve que sus nietos son su corona y sus hijos su gloria. La promesa divina es una realidad en su experiencia.

Sin embargo, el hermano gemelo tuvo una vida y un final diferente: tres matrimonios fracasados, no tuvo hijos, y se suicidó al descubrir que tenía SIDA como resultado de la vida promiscua que llevaba. Tuvo muchas oportunidades de decidir y decidió de manera equivocada.

Todos nos acercamos irremediablemente a la vejez. En la Biblia encontramos promesas maravillosas para aquellos que envejecen siguiendo las instrucciones divinas.
Para éstos, cada etapa de la vida es especial y desde su sillón preferido pueden, un día, ver la familia que construyeron. La muerte no los asusta, porque tienen el corazón lleno de esperanza.

Hoy es un día propicio para evaluar el camino que tú recorres. ¿A dónde vas? ¿Quién orienta tus pasos? ¿Es tu vida el desarrollo instintivo del impulso y el fruto de tu esfuerzo, guiado por normas limitadas a este mundo, o es la obediencia a los principios de vida de un Dios que nunca falla?
Responde te a ti mismo y recuerda:
"Corona de los viejos son los nietos, y la honra de los hijos, sus padres".

martes, julio 7

Hombres de Fe, Bernabé y Saulo

Enfoque
El ministerio evangelístico es perseguido por una intensa guerra espiritual.

Hacía el relato:

Un día, Satanás convocó a una reunión. Los espíritus malignos se reunieron para deliverar sobre como hacer para causar mayor odio entre los hombres y así hacerlos caer en la perdición. Así que comenzaron a dar ideas para hacer que los hombres desconfíen de Jesús. Luego de un a intensa reunión, llegaron a establecer siete métodos o pensamientos para sembrar en la mente y el corazón de las personas. Son los siguientes:

  1. "Es un pecado que cometen todos. Yo soy uno más"
  2. "Aún soy joven, así que me preocuparé de la fe mas adelante"
  3. "No hace falta sentir cargo de conciencia en cosas miseláneas"
  4. "Es la primera vez que lo hago, así que... ¡no pasa nada!"
  5. "He trabajado arduamente, así que... ¡me lo merezco!"
  6. "Se me ha regalado esta oportunidad. ¡No me la puedo perder!
  7. "Nadie me está mirando... ¡No pasa nada!"

Estas son las 'siete tentaciones de Satanás'. La persona que cae en sus trampas vivirá una vida negativa, más que positiva. Terminaría viviendo una vida infeliz.

* ¿De qué manera estoy enfrentando las tentaciones de Satanás?... esta es una respuesta que tienes que evaluar, verdaderamente muchas veces se piensa en hacer cosas que están en completa contradicción lo que nuestro amado Pastor nos enseñó en su Palabra, amados hermanos la decisión es tuya.

Hacia el Pasaje, Lea Hechos 13:1-12

  1. En la iglesia de Antioquía había profetas y maestros. ¿A quiénes dijo Dios que separen para la obra m isionera? (vv. 1-2)
  2. ¿A qué lugar llegaron primero Bernabé y Saulo para predicar el evangelio? (vv 4-5)
  3. ¿Quién se interpuso cuando el procónsul Sergio Paulo quiso escuchar la Palabra de Dios por medio de Bernabé y Saulo? (vv 6-12)

Hacia la vida.

4. Uno tiene que estar dispuesto al sacrificio para poder cumplir el llamado. ¿Está dispuesto a ser perjudicado al predicar el evangelio?

5. ¿Ha experimentado dificultad o ha sido obstaculizado por Satanás por predicar el evangelio?

Hacia el Mensaje;

Estas son las 10 cosas por las que un creyente debe luchar:

  1. Luche contra la naturaleza pecaminosa que está escondida en usted (Ro. 7:23 - conflictos internos)
  2. Luche contra las tentaciones del mundo (1P. 5:8 - conflictos externos)
  3. Luche contra la pereza (Ahorre en tiempo)
  4. Luche contra el complejo de inferioridad (¡Mire al Señor!)
  5. Luche contra lo que considera infeliz (Supere las dificultades de su entorno)
  6. Luche contra la enfermedad que padece (Supere el aguijón en el cuerpo)
  7. Luc he contra el mal hábito de derrochar los bienes materiales (Administre sabiamente sus bienes)
  8. Luche contra el deseo de querer siempre estar cómodo (2Tim. 1:7)
  9. Luche contra el negativismo (Os. 12:3-4)
  10. Luche contra el deseo de confiar en personas más que en Dios (Sal. 146:5)

Satanás teme a la persona que está unida al Señor. Si vivimos nuestra vida diaria unidos al Señor Jesús, llegaremos a ser soldados fuertes y llenos del poder del Espíritu Santo. Viva cada día en íntima comunión con el Señor, y ¡Sea un vencedor en la guerra espiritual!

Hacia el Mundo:

  • Comience el día con una oración. Ore temprano en la mañana por la guerra espiritual. Ore para poder salir victorioso de la guerra espiritual del día.
  • Planifique una estrategia para las áreas débiñes de su vida.

Que el Señor te guarde y su Santo Espiritu sea contigo cada instante de tu vida.

Tu hermana en Cristo Jesús

Amelia García

concienciacristiana.blogspot.com

Oh Dios de los ejércitos has resplandecer tu rostro


¿Cómo te va? No hay nada mejor que empezar el día con un pensamiento bíblico.
Escogí hoy Sal. 80:7. “Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.”
El otro día hablé con el hijo de un empresario de éxito. Hijo único, tenía todo para continuar haciendo crecer la empresa del padre. Pero, lamentablemente, se juntó con las personas equivocadas y terminó prisionero de las drogas.
El hombre tenía cuarenta años. Ya no era joven, y mirando hacia atrás, decía: "Fueron más de veinte años de mi vida tirados a la basura".
Pero un día se encontró con Jesús. Era el último recurso y se aferró a Él con las fuerzas que todavía le quedaban. Hoy, cuesta creer en la transformación operada en la vida de este joven. Volvió a los estudios y comenzó a trabajar en la empresa del padre.
A eso, exactamente, se refiere la súplica del salmista hoy: "Restáuranos". Restaurar es arreglar lo que está destruido. Muchas veces, restaurar es "hacer de nuevo". Tú tomas un jarrón hecho añicos y lo reconstruyes pedazo a pedazo, de modo que nadie nota que un día estaba roto.
Pero el salmista va más allá. Él dice: "Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos". El hombre de nuestra historia, me contaba que mientras estaba prisionero en las garras del vicio, tenía vergüenza de mirar la cara de sus padres. El padre le decía: "¿Por qué, hijo, si nunca te dejé de amar, a pesar de todo lo que hacías?" Y el hijo responde: "Me sentía sucio, indigno y por eso desaparecía durante meses".
Así es el sentimiento de culpa. Dios nunca abandona al hijo rebelde. Nunca "esconde su rostro", pero el pecado crea en el ser humano tal sentimiento de culpa que él cree que Dios está enojado.
Si por algún motivo, tú fuiste herido por algún dardo envenenado del pecado, no tengas miedo ni vergüenza de ir al Padre celestial. Él está con los brazos abiertos dispuesto a recibirte. El salmista apela hoy al Señor de los ejércitos. En hebreo, el nombre de Dios en este versículo es Jehová. Este nombre denota todo el poder controlador de los cielos y de la tierra. Todo ese poder está disponible para ser usado en tu favor, para restaurar lo que parece humanamente imposible de ser restaurado.
Clama hoy en tu corazón: "Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos". Amén.
Oración:
En este día que la misericordia y amor maravilloso de nuestro gran Dios Padre, Hijo y espíritu Santo nos llene de valentía y humildad para entregarnos a los brazos del altísimo y decirle heme aquí señor, vengo arrepentido y humillado ante tu presencia para que tú poderoso Dios cambie y tranforme mi vida, has de mí un vencedor y resplandece Señor en mi debilidad, cambia y gobierna mi vida, te lo pido en el poderoso nombre de Cristo Jesús, mi Señor y Salvador. Amen y Amén.

Con afecto cristiano.
Tu hermana en Cristo Jesús
Amelia García
concienciacristiana.blogspot.com