jueves, agosto 6
Jehová, si mirares los pecados... Salmo 130:3,4
“Jehová, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado.” La culpa tiene el terrible poder de paralizar. Paraliza la vida, los planes y los sueños. Nos hace sentir sucios, indignos y sin derecho a nada. Hay mucha gente fracasada en la vida porque, inconscientemente, aceptó la derrota como una forma de autocastigo. Esa gente cree que el sufrimiento que la culpa le produce, puede, de alguna forma, ganar un punto a su favor delante de Dios.
El salmista conocía muy bien el peso de la culpa, por eso menciona a Dios dos veces en una frase tan corta. "JAH, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse?" Se sentía como polvo. Por más que intentase justificarse o sublimar la culpa, su iniquidad lo condenaba. El martillo del pasado lo crucificaba en el madero de su propia conciencia.
¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? Es la pregunta que perturbó al ser humano a lo largo de los tiempos. La respuesta es: Nadie. Porque el pecado mata. Mata lentamente, poco a poco, imperceptiblemente. Al comienzo, roda parece maravilloso, tú sientes sensaciones que nunca antes sentiste. Te sientes libre como un ave, tomas tu vida y vuelas por el mundo sin límites ni fronteras, por donde tu imaginación te lleva.
Pero el tiempo pasa. Implacable. Cruel. Insensible. Y cuando tú comienzas a darte cuenta de los estragos en tu vida física, moral o psíquica, ya es tarde. Las sombras de la noche ya te envuelven, te gustaría que el día se prolongara para cambiar el rumbo de las cosas, pero sientes como si la propia vida escapase de tus manos. No hay duda, el pecado mata. Nadie subsiste a él.
Por eso, la única solución está en el perdón, y el perdón solo puede alcanzarse a través de Jesús. Este don divino es ofrecido gratuitamente a todos, pero solo lo reciben "los que lo reverencian", es decir, los que le temen. Este temor no tiene nada que ver con el miedo. Es el resultado del amor, nacido de un corazón agradecido que aprendió a confiar en Dios y a creer en sus promesas.
A pesar de tu pasado, hoy puede ser un nuevo día para ti. Ayer ya pasó. No Cuenta. El futuro todavía no llegó, está en las manos de Dios. Aprovecha el presente para decir, como el salmista: "Jehová, si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado".
Con cariño cristiano, tu hermana.
Amelia García
viernes, julio 31
Porque mi boca hablará verdad... Prov.8:7
jueves, julio 30
Grande es Jehová
“Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.”
En el amor de Cristo Jesús
Amelia García
viernes, julio 24
Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios
viernes, julio 17
Maravillosas son tus Obras
“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.”
¿Cuál es el tema de este salmo? El versículo anterior lo explica: "Porque ¿ tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre". Los verbos formar y hacer, sugieren un creador y una criatura, la obra de un maestro. Ahora piensa. Cuando tu computadora no funciona, ¿no la llevas inmediatamente al fabricante? ¿Quién mejor que él podrá explicar la razón del problema y arreglar el defecto?
¿Tú no eres feliz? ¿No te gusta el trabajo que haces? ¿Vas todos los días a tu trabajo solo porque necesitas sustentar a tu familia? En ese caso, tal vez tú estés en el lugar equivocado. Quizás todavía no descubriste cuál es el plan de Dios para tu vida. En el complicado panorama del universo, existe un lugar específico para ti.
El salmo de hoy afirma que las obras de Dios son "formidables, maravillosas". Tú eres la: obra maestra de Dios. Entonces, ¿por qué las cosas parece que no funcionan en tu vida? Dios te creó con un propósito especial y te dotó con habilidades especiales para cumplir ese propósito, de modo que si tú no estás alcanzando ese objetivo, con seguridad es que algo anda mal.
Tal vez te preguntes: ¿Cómo puedo darme el lujo de buscar un trabajo que esté en armonía con mis aptitudes, si ya tengo que agradecer a Dios por el empleo que tengo?
No te preocupes. Si tú te das cuenta que estás en el lugar equivocado, no presentes tu renuncia hoy. Acude a Dios. ¿No fue él quien te creó? Cuéntale lo que estás sintiendo. Comparte con él los motivos por los cuales no te sientes feliz. ¿No te comprendes a ti mismo? Busca a tu Creador. Busca a Jesús a través de la lectura de la Biblia, de la oración y de la meditación y, de repente, en el silencio de tus minutos con Dios, tú comenzarás a sentir paz interior y la convicción de aquello que debes hacer.
David afirma: "Te alabaré". Trata de hacer lo mismo. Alabar es reconocer a Dios como Creador, humillarse delante de él y agradecerle por la vida. Ese acto de loor te ayudará a quitar los ojos de ti mismo, de tus luchas, fracasos e incomprensiones, y contemplar la grandiosidad divina. Entonces el miedo, la tristeza, y la angustia desaparecen. Por eso, no salgas de tu casa sin decir:
jueves, julio 16
"Alabad al Dios de los cielos, porque para siempre es su misericordia"
“Alabad al Dios de los cielos, porque para siempre es su misericordia.”
El intercambio de tiros fue fatal. O casi fatal. Aquel trágico incidente habría sido el fin de la carrera de crimen y violencia que había comenzado cuando Humberto era todavía un niño. Su fama se había esparcido por toda la región. Agresivo, cruel, asesino.
Dicen por ahí, que los que tienen los ojos amarillos son los asesinos más fríos y sanguinarios. Él los tenía, y a pesar de su figura menuda, era temido.
Aquella noche, en el tiroteo con la policía, fue alcanzado y herido en la columna y en otras partes del cuerpo. Pasó varios días en el hospital y, cuando salió, descubrió que estaba condenado a una silla de ruedas para el resto de su vida.
La rebelión se apoderó de su corazón. Era un pozo de amargura. Ya no agredía con un revólver en la mano, pero sus palabras afiladas herían a todos y a todo.
En esas circunstancias lo alcanzó el evangelio. Yo fui testigo de su bautismo, mientras viajaba por el norte del Brasil. Lo conocí quebrantado, humilde, y manso. Lloraba en silencio al salir de las aguas bautismales.
"Hay gente que piensa que acepté a Cristo porque no saldré nunca de esta silla de ruedas -me dijo-, y tal vez sea verdad. No lo sé. ¿Cómo saberlo? La única cosa que sé es que Jesús me ama, que su misericordia permanece para siempre. Me duele no haberlo sabido antes".
El salmo 136 repite más de veinte veces la expresión: "porque para siempre es su misericordia". Este es un salmo de gratitud y alabanza. La alabanza es fruto de la gratitud, y no existe gratitud si tú no comprendes el valor del regalo que recibes.
¿Qué hubiera sido de ti y de mí, si un día la misericordia divina no nos hubiese alcanzado? ¿Dónde estaríamos? El salmista sabía que las palabras humanas jamás podrían expresar toda la gratitud que sentía. Por eso, en un solo salmo, alaba muchas veces la misericordia divina. Sabe que está lejos de decir todo lo que su corazón siente y por eso alaba, reconociendo las maravillas del amor divino.
Sé agradecido a Dios hoy. Agradecer hace mucho más bien a ti, que a Dios. Como el salmista: "Alabad al Dios de los cielos, porque para siempre es su misericordia”.
Amelia García
concienciacristiana.blogspot.com
La oración en medio del dolor
Marcos 14:27-42
Anuncio de la negación de Pedro
27 – Todos ustedes me abandonarán – les dijo Jesús-, porque está escrito:”Heriré al Pastor, y se dispersarán las ovejas”.
28 – Pero después de que yo resucite, iré delante de ustedes a Galilea.
29 – Aunque todos te abandonen, yo no – declaró Pedro.
30 – Te aseguro – le contestó Jesús – que hoy, esta misma noche, antes del que el gallo cante por segunda vez, me negarás tres veces.
31 – Aunque tenga que morir contigo – insistió Pedro con vehemencia -, jamás te negaré. Y los demás dijeron lo mismo.
La Oración de Getsemaní
32 Fueron a un lugar llamado Getsemaní, y Jesús les dijo a sus discípulos: <
33 Se llevó a Pedro a Jacobo y a Juan, y comenzó a sentir temor y tristeza.
34 <<>>
35 Yendo un poco mas allá, se postró en tierra y empezó a orar que, de ser posible, no tuviera el que pasar por aquella hora.
36 Decía: <
37 Luego volvió a sus discípulos y los encontró dormidos. <
38 Vigilen y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil->>
39 Una vez mas se retiró e hizo la misma oración.
40 Cuando volvió, los encontró dormidos otra vez, porque se les cerraban los ojos de sueño. No sabían que decirle.
41 Al volver por tercera vez, les dijo: <<¿Siguen durmiendo y descansando? ¡Se acabó! Ha llegado la hora. Miren, el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores.
42 ¡Levántense! ¡Vámonos! ¡Ahí viene el que me traiciona!>>
Meditación
Anuncio de la negación de Pedro (14:27-31)
El Señor sabe que podemos equivocarnos, pero nos sigue amando hasta el fin. Los discípulos huirían dejando a Jesús (v. 50). La Palabra ‘dejándole’ significa ‘tropezar’. Los discípulos tropezarían y caerían por temor al sufrimiento. Jesús es el buen Pastor y nosotros somos Sus ovejas. Ninguna oveja puede vivir solo con sus propias fuerzas. Reconocer sus límites y confiar en Dios es el comienzo de una vida sabia. Pedro había olvidado que él era una oveja. Al resucitar, Jesús iría a Galilea y esperaría a sus discípulos para fortalecerlos. Todos tropezamos en algún momento. Dios sabe que Sus Hijos nos equivocamos, pero Él está siempre listo a restaurarnos.
La oración de Getsemaní (14:32-42)
El creyente debe orar para vencer las pruebas. La cruz era un sufrimiento que tendría que soportar con cuerpo humano, por eso Jesús ‘’comenzó a entristecerse y angustiarse’’ (v. 33). Jesús sentía tan intenso dolor en su corazón que hasta pidió a sus discípulos que intercedan en oración. Jesús oraba tan intensamente que el sudor que caía parecía gotas de sangre (Lc. 22:44).
La oración no es conseguir lo que yo quiero, sino es armonizar mi voluntad con la voluntad de Dios. Jesús oro toda la noche y encomendó el dolor de la muerte a Dios. En la oración es importante la perseverancia. A los discípulos que se quedaban dormidos dijo: ‘el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil’. Esta palabra no significa que ni importa si no oramos. Debemos de orar siempre. El Señor nos dio ejemplo y debemos orar de todo corazón, venciendo la debilidad de la carne.
Corona de los viejos son los nietos, y la honra de....
Encontraron el cadáver cinco días después. Había una nota al lado, que decía: "Tuve muchas oportunidades de aceptar a Cristo y lo rechacé. Hoy descubrí que tengo una enfermedad fatal. Vaya morir. A pesar de eso, siento que Jesús me llama, pero, ¿para qué entregarle el corazón si mi vida ya no vale nada?"
Este hombre tenía un hermano gemelo. Ambos tuvieron los mismos padres, recibieron la misma educación, se educaron en las mismas escuelas, y fueron amados del mismo modo. A los catorce años, uno aceptó a Jesús, el otro no. El primero vivió siguiendo los consejos divinos. Constituyó una familia feliz, tuvo tres hijos que son hoy profesionales exitosos, y Dios le dio cinco nietos. A los 80 años, ve que sus nietos son su corona y sus hijos su gloria. La promesa divina es una realidad en su experiencia.
Sin embargo, el hermano gemelo tuvo una vida y un final diferente: tres matrimonios fracasados, no tuvo hijos, y se suicidó al descubrir que tenía SIDA como resultado de la vida promiscua que llevaba. Tuvo muchas oportunidades de decidir y decidió de manera equivocada.
Todos nos acercamos irremediablemente a la vejez. En la Biblia encontramos promesas maravillosas para aquellos que envejecen siguiendo las instrucciones divinas.
Hoy es un día propicio para evaluar el camino que tú recorres. ¿A dónde vas? ¿Quién orienta tus pasos? ¿Es tu vida el desarrollo instintivo del impulso y el fruto de tu esfuerzo, guiado por normas limitadas a este mundo, o es la obediencia a los principios de vida de un Dios que nunca falla?
martes, julio 7
Hombres de Fe, Bernabé y Saulo
El ministerio evangelístico es perseguido por una intensa guerra espiritual.
Hacía el relato:
- "Es un pecado que cometen todos. Yo soy uno más"
- "Aún soy joven, así que me preocuparé de la fe mas adelante"
- "No hace falta sentir cargo de conciencia en cosas miseláneas"
- "Es la primera vez que lo hago, así que... ¡no pasa nada!"
- "He trabajado arduamente, así que... ¡me lo merezco!"
- "Se me ha regalado esta oportunidad. ¡No me la puedo perder!
- "Nadie me está mirando... ¡No pasa nada!"
Estas son las 'siete tentaciones de Satanás'. La persona que cae en sus trampas vivirá una vida negativa, más que positiva. Terminaría viviendo una vida infeliz.
* ¿De qué manera estoy enfrentando las tentaciones de Satanás?... esta es una respuesta que tienes que evaluar, verdaderamente muchas veces se piensa en hacer cosas que están en completa contradicción lo que nuestro amado Pastor nos enseñó en su Palabra, amados hermanos la decisión es tuya.
Hacia el Pasaje, Lea Hechos 13:1-12
- En la iglesia de Antioquía había profetas y maestros. ¿A quiénes dijo Dios que separen para la obra m isionera? (vv. 1-2)
- ¿A qué lugar llegaron primero Bernabé y Saulo para predicar el evangelio? (vv 4-5)
- ¿Quién se interpuso cuando el procónsul Sergio Paulo quiso escuchar la Palabra de Dios por medio de Bernabé y Saulo? (vv 6-12)
Hacia la vida.
4. Uno tiene que estar dispuesto al sacrificio para poder cumplir el llamado. ¿Está dispuesto a ser perjudicado al predicar el evangelio?
5. ¿Ha experimentado dificultad o ha sido obstaculizado por Satanás por predicar el evangelio?
Hacia el Mensaje;
Estas son las 10 cosas por las que un creyente debe luchar:
- Luche contra la naturaleza pecaminosa que está escondida en usted (Ro. 7:23 - conflictos internos)
- Luche contra las tentaciones del mundo (1P. 5:8 - conflictos externos)
- Luche contra la pereza (Ahorre en tiempo)
- Luche contra el complejo de inferioridad (¡Mire al Señor!)
- Luche contra lo que considera infeliz (Supere las dificultades de su entorno)
- Luche contra la enfermedad que padece (Supere el aguijón en el cuerpo)
- Luc he contra el mal hábito de derrochar los bienes materiales (Administre sabiamente sus bienes)
- Luche contra el deseo de querer siempre estar cómodo (2Tim. 1:7)
- Luche contra el negativismo (Os. 12:3-4)
- Luche contra el deseo de confiar en personas más que en Dios (Sal. 146:5)
Satanás teme a la persona que está unida al Señor. Si vivimos nuestra vida diaria unidos al Señor Jesús, llegaremos a ser soldados fuertes y llenos del poder del Espíritu Santo. Viva cada día en íntima comunión con el Señor, y ¡Sea un vencedor en la guerra espiritual!
Hacia el Mundo:
- Comience el día con una oración. Ore temprano en la mañana por la guerra espiritual. Ore para poder salir victorioso de la guerra espiritual del día.
- Planifique una estrategia para las áreas débiñes de su vida.
Que el Señor te guarde y su Santo Espiritu sea contigo cada instante de tu vida.
Tu hermana en Cristo Jesús
Amelia García
concienciacristiana.blogspot.com
Oh Dios de los ejércitos has resplandecer tu rostro
¿Cómo te va? No hay nada mejor que empezar el día con un pensamiento bíblico.
En este día que la misericordia y amor maravilloso de nuestro gran Dios Padre, Hijo y espíritu Santo nos llene de valentía y humildad para entregarnos a los brazos del altísimo y decirle heme aquí señor, vengo arrepentido y humillado ante tu presencia para que tú poderoso Dios cambie y tranforme mi vida, has de mí un vencedor y resplandece Señor en mi debilidad, cambia y gobierna mi vida, te lo pido en el poderoso nombre de Cristo Jesús, mi Señor y Salvador. Amen y Amén.
Con afecto cristiano.
Tu hermana en Cristo Jesús
Amelia García