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Mostrando entradas de octubre, 2011

Hipocresía e iniquidad

Mt.23:27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.
23:28 Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.

Jesús se enfrenta a los escribas y los fariseos y dice que ellos son hipócritas, y luego los compara el Señor a estos sacerdotes que tenían la tarea de enseñarle al pueblo la ley de Dios y los sacerdotes que tenían la tarea de presentar los sacrificios a Dios, los holocaustos a Dios, los sacerdotes que tenían la tarea de interpretar la ley y de enseñar la palabra en las sinagogas. aquellos que tenían el privilegio de llevar el pueblo a Dios. Dios les dice a ellos: hay ustedes fariseos hipocritas y como sepulcros blanqueados están hermosos y lleno de flores por fuera pero por dentro esta lleno de huesos y de toda inmundic…

Un hombre sin discernimiento

Saúl es proclamado como el flamante rey de Israel. Joven, hermoso y humilde, parece ser la personificación de todas las expectativas de la nación. Poco después de asumir el reino, Saúl recibe una orden de Dios: debería destruir la pecadora ciudad de Amalec con todo lo que ella tenía. Amalec era la peor amenaza para Israel de una vida santa y consagrada a Dios.

Sin embargo, Saúl desobedece, perdona al rey de la ciudad, y a lo mejor de sus animales. Saúl usa su propio criterio, en vez de obedecer la clara orden de Dios. Por ésta y otras desobediencias, Saúl es desechado como rey – aunque sigue sentado en el trono. Con el tiempo, se convierte en un rey desquiciado que encuentra enemigos por todas partes, incluso entre sus hijos. Sus cuarenta años en el trono fueron una carga para Israel, y para Dios mismo.

Un día comete, tal vez, la mayor de las locuras. Una locura tal, que aun sus propios siervos no querían secundar: da muerte a 85 sacerdotes, y con ellos a sus familias y animales, toda…

El Señor del Sábado

Cuatro Milagros hizo el Señor en día sábado: Sanó al hombre de la mano seca, a la mujer encorvada, al paralítico de Betesda y al ciego de nacimiento. Aparte de eso, tuvo una fuerte disputa con los fariseos a causa de que sus discípulos recogían espigas en sábado.

Cada vez que hizo un milagro en sábado hubo de enfrentar la ira de los judíos, que consideraban esto una transgresión de las peores. Tan grande era su molestia, que un par de veces que él sanó en sábado, pensaron en cómo darle muerte...

Sois de vuestro padre el diablo Juan 8: 39 - 47
8:39 Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es ABRAHAM. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de ABRAHAM las obras de Abraham haríais.
8:40 Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham.
8:41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.
8:42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fu…

¿Quien caera sobre quien?

Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará" (Luc. 20:18).
Todo hombre, lo acepte o no lo acepte, tarde o temprano, tendrá que vérselas con Cristo. Todo hombre tendrá que tener un encuentro con Cristo. Aquí en este versículo hay dos acciones referidas al hombre con Cristo, la una en este tiempo y la otra en el tiempo del fin. Si no nos encontramos con Cristo durante esta era, lo veremos al final de ella.

El Señor pocas veces habló del juicio, porque él vino a inaugurar el "año agradable del Señor". Sin embargo, tampoco rehuyó el tema cuando fue preciso tocarlo. Y cada vez que lo menciona, es como para atenderlo.

¿Qué significan estos dichos del Señor, esta transposición de ideas que suenan casi a juego de palabras? Significan que, en esta era, los que vienen a Cristo, son quebrantados por él, y que al final de esta era, los que hoy no vengan a Cristo, serán condenados por él. La primera es una obra de misericord…

Al encuentro de la muerte

Era una tibia noche del verano moribundo. La paz del barrio, la tranquilidad de la calle y el aire balsámico invitaban a salir, a dar un paseo y a jugar con los amigos. Y Carla Aguirre Huayanay, de Comas, Perú, salió al encuentro de la noche.

Pero no halló la tranquilidad que deseaba. Lo que halló fue una bala. Una bala que le dio en pleno rostro a sólo una cuadra de su casa. Nadie sabe quién hizo el disparo, y mucho menos por qué lo hizo. Pero en un instante Carla entró en el silencio eterno, herida por el disparo de un inconsciente. Carla tenía cuatro años de edad.

¡Cuántas lecciones pueden aprenderse de ese infausto suceso! Un homicidio ciego como ese, sin razón alguna, y de una inocente niñita de apenas cuatro años de edad, lo deja desorientado a uno.

¿Qué placer se siente al disparar tiros al aire? ¿Qué mórbido impulso mueve a quienes tienen un arma de fuego y la usan sólo por placer? ¿Dónde deja su sentido común la persona que hace eso? Él o ella tiene que saber que ese perdi…

Por no querer arrepentirse

«Les pregunto por última vez: ¿Se arrepienten de lo que han hecho?» Los catorce hombres y una mujer siguieron en silencio. El rostro del juez estaba tenso. También estaba tenso el rostro de todos los que se hallaban en ese tribunal.

Los catorce hombres y una mujer estaban acusados de espiar para países de occidente en Beirut, Líbano. El tribunal lo había convocado el Concilio Revolucionario Fatah. Y como todas esas quince personas se negaron a arrepentirse, el juez bajó el martillo, que era lo mismo que bajar el hacha: «Sean ejecutados, por no arrepentirse.»

Este caso tiene características eternas porque todo pecado, todo delito, toda fechoría, toda maldad cometida por cualquier persona en cualquier parte del mundo, recibe disminución del castigo si hay arrepentimiento. Pero si no hay evidencia de arrepentimiento, no.

El primer criminal que hubo en la tierra fue Caín, que mató a su hermano Abel. Con todo lo terrible que fue el crimen, Caín pudo haber recibido perdón si se hubiera a…

¿Amor embotellado?

Un hombre salió al mercado un día con un montón de botellas. Las botellas eran oscuras. No se podía ver lo que había en ellas. Decía él que contenían cemento para remendar hogares quebrantados, corazones decepcionados, noviazgos rotos, hijos malcriados y toda suerte de calamidad moral. Por fin uno de los que estaban presentes pasó adelante y compró una de las botellas.

Todos los que se encontraban cerca le pidieron que les mostrara lo que contenía. Cuando abrió la botella, vieron que adentro había un papelito. Una vez que lo sacaron, ¡cuál no sería su asombro al ver que el papel tenía una sola palabra escrita en él: amor!

El vendedor sabía que si sus clientes ponían en práctica esa palabrita amor, con el sentido que Dios mismo le imprimió, podrían resolver todos los problemas morales que los acosaban. Sólo que había una pequeña contradicción. Aquel vendedor de amor era un fracaso en su propio hogar. Se había casado y divorciado dos veces, y ahora vivía con la tercera mujer, pero sin…

Más que una carcel

Se abrieron las puertas de la cárcel en Cartagena, Colombia, para darle entrada a Anita Ríos. Había matado a su esposo Ricardo de una certera puñalada por causa de infidelidad. Eso fue en 1948.

Las puertas de esa misma cárcel se abrieron otra vez en 1989 para dejar salir a Anita Ríos. Había pasado cuarenta y un años en prisión. Salió caminando con la ayuda de su nieta Carmela Muñiz -su nieta y dos bastones-, ya que ahora tenía ciento dos años de edad.

Durante veintiséis años fue bibliotecaria de la cárcel. Siempre observó buena conducta. Por eso, y por sus canas, le redujeron la pena. Pero cuando salió del largo encierro dijo: «No estoy arrepentida de haber matado a mi marido.»

Quiere decir que esta anciana centenaria necesitaba salir de otras prisiones más, no sólo de las paredes y rejas de la cárcel de Cartagena.

Necesitaba salir de la cárcel del rencor. Todavía, cuarenta y un años después, no perdonaba a su esposo. Necesitaba salir de la cárcel de los recuerdos amargos. Durante…

La confesión del cóndor

La selección chilena jugaba el partido decisivo para ir al mundial de Italia. No valía el empate. Tenían que ganarle al Brasil, en el Maracaná.

El ambiente estaba tenso. Más de 130.000 espectadores habían colmado las graderías del inmenso estadio. Cuando se entonó el himno nacional de Chile, las rechiflas y los gritos de los aficionados impidieron que se oyera.

«Otra vez Brasil al ataque. 17 minutos de juego. Dunga tiene la pelota. Dunga avanza con velocidad. Dunga no levanta la cabeza. Dunga centra la pelota y Careca conecta de cabeza. La pelota con violencia va hacia la portería chilena. Las tribunas se levantan, preparando el grito de gol, que Rojas, con un vuelo espectacular, ahoga. Tiro de esquina.

»Dunga al ataque. Cabecea dentro del área chica. Muchos cantan "¡gol!", pero Rojas está inspirado. Otra magnífica intervención. "El Cóndor" vuelve a volar y saca la pelota al tiro de esquina.»

No importaba. Brasil sólo tenía que mantener el empate. Era lo único …

«Todo era clandesino»

Era la temporada navideña. Tiempo de alegría, felicidad y fiesta. Los pobladores de la ciudad de México iban y venían con dinero en la mano. Entraban en las tiendas con su dinero y salían de ellas sin dinero, pero con regalos. El Mercado de la Merced, uno de los más grandes y conocidos de la ciudad, se hallaba repleto de personas. Ese era el tiempo de ganar lo que no se había podido ganar en todo un año.

De pronto se escucharon una serie de estallidos que sembraron el horror, la confusión y el pánico. Varias cajas de petardos y fuegos artificiales se habían incendiado. Pronto todo el edificio y siete edificios más fueron destruidos por las llamas. Más de cincuenta personas murieron en el siniestro.

Al comentar el incidente, el jefe de bomberos dijo: «Todo aquí era clandestino. Los petardos y cohetes se vendían ilegalmente. Los compradores tenían que hacerlos a escondidas. Nada de esto había sido aprobado. Todo era clandestino.»

He aquí una frase oficial que queda flotando sobre la …

La pipa de la paz

Sentados en semicírculo, debajo de una carpa blanca, de frente al sol naciente, y en medio de un bosquecillo de altos pinos, los caciques de tres tribus utes y dos comanches fumaron la pipa de la paz. Eso ocurría en el estado de Colorado, Estados Unidos.

Los caciques firmaron así un tratado de paz que había comenzado a considerarse cien años atrás, cuando las tribus guerreras de los comanches y los utes habían decidido hacer la paz entre ellos.

En aquel entonces un disparo de rifle, hecho por un indio desconocido, había dado al traste con todas las negociaciones, y se había desatado otra vez la guerra entre las tribus.

Después de un siglo, y tras haber pasado por cambios impresionantes en la situación mundial, y cuando ha dado un extraordinario vuelco la historia de los indígenas de América, los caciques culminan el tratado y fuman juntos la pipa tradicional, la pipa de la paz.

Aunque no fumo, creo que fumaría una pipa de la paz si con eso pudiera sellar la paz entre los hombres. …

¿Estaba escrito en las estrellas?

Durante nueve años luchó contra la leucemia. Fueron nueve años de esperanzas y frustraciones, de triunfos a medias y fracasos completos. Pero al fin Elisabet Anzani, niña de trece años de Pioltello, Italia, salió triunfante. Los médicos la declararon sana.

Luego hizo un corto viaje, un corto viaje en auto, en que sus felices padres, Pietro y Carmelina, la sacaron del hospital para llevarla a casa. Fue un corto viaje porque chocaron de frente contra otro auto a las pocas cuadras, y murió la pequeña Elisabet.

«Estaba escrito en las estrellas que Elisabet no tenía que vivir», dijeron los parientes.

Aun con todo lo asombroso y pasmoso de este caso, no podemos decir que la muerte de Elisabet «estaba escrita en las estrellas». Todas las aseveraciones de la astrología son infundadas e indemostrables.

Habrá sido casualidad, una casualidad muy dolorosa; pero sólo casualidad. Habrá sido imprevisión y error humano, que provoca tantos accidentes, agravado por las circunstancias; pero nada más…

Por el sabor de la salsa

Preparó la fiesta amorosamente, como todos los años. Janice Wynn, de veintisiete años, casada y con dos hijos, se esmeró en el menú tradicional. Era el Día de Acción de Gracias, y quería halagar a su esposo, Mark.

Pero algo le salió mal en la cena. La salsa era demasiado dulce para la carne. Se enojó el esposo. Comenzó la discusión, y subió de tono, y todo terminó a las doce de la noche en que Mark Wynn mató a su esposa dándole quince golpes con una pala.

¡Qué peligro hay siempre en las discusiones entre esposos! Peligro porque uno nunca sabe, cuando empieza una discusión, las consecuencias que puede tener. La ira homicida se enciende pronto cuando es atizada por viejos resentimientos y rencores nunca solucionados.

Muchas veces la crónica policiaca, que da cuenta de un drama familiar, dice que el hecho ocurrió «por asuntos de poca importancia». Pero esos «asuntos de poca importancia» desencadenan la tormenta que se ha venido gestando desde mucho antes.

En la mayoría de los hogares…

Mas allá de las cicatrices

Carlos Phillips se casó con la muchacha más linda de su pueblo. Para su luna de miel se embarcó con ella en un hermoso yate. Habían transcurrido sólo cuatro días de viaje cuando hubo un horrible incendio. La conflagración fue de tales proporciones que muchos murieron y otros sufrieron graves quemaduras. El yate se hundió, pero algunos lograron salvarse en los botes salvavidas. Uno de ellos fue Carlos Phillips. Lamentablemente no se supo nada de su esposa.

El dolor y la tristeza embargaron el corazón de Carlos, pero tuvo que aceptar su suerte. Se dedicó de lleno a su negocio, y en unos tres años había prosperado bastante. Con esos nuevos recursos decidió investigar la suerte que había corrido su amada. Contrató los servicios de un detective privado para que averiguara lo que pudiera acerca de su esposa desaparecida. El detective descubrió que una joven con el rostro desfigurado por cicatrices había sido rescatada, así que se dio a la tarea de encontrarla. Por fin la halló en una casa …

Esclavos modernos

Había trabajado dieciocho horas diarias en un lugar oscuro, malsano, lúgubre. Sus manos habían tejido y entrejido hilos de colores. Y el diseño de la alfombra que tejía había salido hermoso, atractivo, perfecto. Alcanzaría en el mercado internacional un precio fabuloso.

Fue así como Rama Shankar, niño de ocho años, y otros cinco de sus compañeros pudieron al fin dejar la hilandería. Es uno de los miles de niños que en la India y Pakistán trabajan como esclavos para pagar las deudas de su familia.

Muchos creen que estamos viviendo en la edad de las luces, de la libertad, del progreso moral y científico. Muchos creen que la humanidad ha superado aquellas épocas del mercado de esclavos, del látigo del negrero y de la servidumbre infantil. Lamentablemente no es así.

Sesenta trabajadores sociales de la India, Pakistán, Nepal, Sri Lanka y Bangladesh se reunieron en Nueva Delhi para considerar los alcances sociales y buscarle solución a esa esclavitud infantil. Reconocieron que no hay sol…

Manchas delatoras

Veinte empleados del servicio postal de un aeropuerto se dedicaban a una actividad lucrativa. Sustraían, de los bultos de correspondencia que llegaban en los aviones, dinero en efectivo y objetos de valor. Creyendo haber hallado un tesoro inagotable, siguieron esa práctica, sin ser detectados, durante mucho tiempo. Se sabía que había cosas que se estaban perdiendo, pero no se sabía de qué manera.

¿Cómo descubrir a los ladrones? Alguien tuvo una idea. Regar sobre algunos sobres y paquetes nitrato de plata, ponerlos en los bultos de correspondencia y enviar esa correspondencia al aeropuerto donde se efectuaban los robos. El nitrato de plata, sustancia química, mancha los dedos. Y así se hizo.

Los veinte hombres, como si nada, continuaron con su actividad ilícita. De pronto, notaron las manchas en los dedos. Manchas marrones, intensas, que no salían ni con agua ni jabón, ni con ninguna otra cosa.

Esa era la prueba que los inspectores esperaban. Las manchas descubrieron a todos y cada …

Una señal de amor

Cuando los esposos Pérez tuvieron su primer hijito, habían pasado meses de impaciencia en una optimista apuesta. Mientras Manuel aseguraba que sería varón, Laura insistía en que sería mujer. Por fin llegó el esperado día y nació un varoncito. Estaba sano y robusto, pero tenía en su carita una ligera desviación en la mandíbula inferior, un pronunciado estrabismo y una baba incesante, marcadas señales de retraso mental.

Fue muy duro el golpe para los pobres esposos Pérez, pero Laura no se dio por vencida, sino que de ahí en adelante dedicó todo su tiempo al cuidado de su hijito. Pasaron los años y los Pérez llevaron una y otra vez a su hijo a lugares de diversiones para ver si reaccionaba. Pero todo fue en vano.

Una tarde llegó la madre de Laura, y al ver con qué esmero y paciencia ésta atendía a su pobre hijo que ahora tenía quince años de edad, le dijo:

-Laura, ¿cómo es posible que después de tanto tiempo de cuidarlo, aún conserves tu paciencia como si fuera un recién nacido? ¿Cómo…

«Sesenta segundos»

Allá por 1974 hizo una película famosa a la que tituló «Sesenta segundos». El título aludía a lo rápido y fácil que es robar un automóvil. En esa película, que le produjo una fortuna, Halicki, productor de Hollywood, hizo chocar noventa y tres automóviles, entre ellos cuarenta y ocho de la policía. Después de eso se especializó en choques de autos para el cine, creando toda una psicosis entre los espectadores.

En agosto de 1989 quiso filmar una segunda parte de «Sesenta segundos», con él de protagonista. Pero algo falló en el escenario, y una torre de acero, usada en la filmación, se desplomó y cayó sobre Halicki. Todo ocurrió en menos de sesenta segundos. Y en ese espacio de tiempo el hombre murió.

Poco antes de filmar esa última escena, recibió una llamada telefónica. «Siempre hay consecuencias cuando las cosas salen mal -le dijo un amigo-. Debes tener más cuidado.»

Impresionado por esa llamada, Halicki dijo: «Esta será mi última escena de choques.» En realidad lo fue. En menos d…

El fuego de los quichés

Estaban muertos de frío, así que se presentaron ante los dioses para suplicarles que les dieran fuego. Los dioses les dieron el fuego anhelado después de exigir que les rindieran culto, pero luego les hicieron una mala jugada: hicieron caso omiso de sus danzas de alegría y sus cánticos de gratitud, y al rato cayó un aguacero con granizo, de modo que se volvieron a extinguir las hogueras de los pobres indios.

Cuando ya de tanto temblar y de tiritar no podían soportar más el frío ni la helada, volvieron a rogarles a los dioses que se apiadaran de ellos y les dieran siquiera un poco de fuego. Pero esta vez los dioses les exigieron sacrificios humanos, es decir, que a las víctimas les abrieran el pecho con un puñal y les ofrendaran el corazón. Sólo así llegarían a merecer el ansiado fuego.

Dicen que los quichés accedieron y sacrificaron a sus prisioneros y, mediante la sangre de éstos, se salvaron del frío espantoso. En cambio, los cakchiqueles no sucumbieron ante la exigencia de los di…

Once mil maneras de llegar al cielo

«Tengo que ir al cielo, y ya sé como ir» dijo Raput Jungimere, de sesenta años, un anacoreta de la India. Y tendió en el suelo una cama de puntillas de tres metros de largo por uno de ancho. Y sobre esa cama de puntillas se acostó a dormir. Para él, esa era su manera de ir al cielo. Pero a los seis meses desistió de su propósito. Se había llenado de tantas pulgas que las picadas de los insectos eran un tormento mayor que el de los clavos.

En este mundo hay muchas maneras propuestas de ir al cielo. A lo largo de seis mil años de historia civilizada, el hombre ha ensayado no menos de once mil maneras diferentes de llegar al cielo y alcanzar la gloria. Son esas las tantas religiones que se disputan, con buenas y con malas artes, la devoción de los interesados.

Hay quienes piensan que el sacrificio corporal lo prepara a uno para irse al cielo. Son los que se encierran en celdas de monasterio, ayunan días enteros, o se flagelan con látigos de acero, o se sajan la carne hasta hacer que co…

La piedra herida

El Señor Jesús es la piedra que desecharon los edificadores, la cual Dios convirtió en la principal piedra del ángulo de su edificación (Mat. 21:42). Una piedra angular es la piedra que sostiene un edificio, la que le da consistencia y firmeza.

Cuando Israel caminaba en el desierto, y tuvo sed, Dios les dio de beber de una Roca. Contra toda lógica, la provisión del vital líquido no provino de una fuente de un oasis, sino de una roca, de una roca que los seguía (1ª Cor. 10:4). Esta roca fue herida por Moisés con la vara, para significar de esa manera que el Hijo de Dios sería herido también (Ex. 17:6). Dios estaba anunciando así que daría de beber al mundo por medio de su Hijo herido en la cruz.

Pero no sólo allí. El Señor Jesús fue herido desde el primer día que habitó en el mundo, pues el mundo no le recibió.

Tempranamente Herodes quiso destruirlo; y así durante toda su vida fue hostilizado, hasta que finalmente, en la cruz del Calvario, su cuerpo fue herido en multitud de partes, pa…

El tiempo del Señor

«Entonces Jesús les dijo: Mi tiempo aún no ha llegado, mas vuestro tiempo siempre está presto» (Juan 7:6).

A menudo encontramos en las Escrituras que Dios es un Dios de plazos, y de tiempos muy definidos. Conforme a su plan eterno y a su conocimiento absoluto de todas las circunstancias, Él va desarrollando los acontecimientos con toda precisión, en el tiempo y en el espacio adecuados.

Al leer Génesis 1 ya nos impresiona el orden de Dios en la creación y los plazos para cada cosa. Luego, al contemplar el devenir de los acontecimientos, cómo ocurrieron en el tiempo hasta concluir con el advenimiento del Señor Jesús y su gloriosa obra en la cruz, percibimos una Mente y una Voluntad superior, que es la que a nosotros también nos regula, y cuyos designios hacemos bien en atender.

El Señor mismo, en sus aproximadamente 33 años de vida terrenal, dio muestras de sujeción a los tiempos y a las sazones de Dios. Él no anticipó ni demoró el tiempo de la cruz, sino caminó hacia ella. Rehusó todo …

La gloria postrera

Pasaje clave: Hageo 2:9.

Cuando la gloria de Dios se manifiesta, la nación entera es afectada y conmovida, como Israel frente al monte Sinaí que ardía en medio de relámpagos.

Ver esa gloria puede hacer que un ser humano caiga “como muerto”, como le pasó a Daniel junto al río, o al apóstol Juan en la isla de Patmos. Tenemos buenas noticias: ¡una gloria mayor que esa está viniendo sobre la Iglesia del Señor!

Aunque la promesa de Hageo se refiere al templo de Zorobabel, Dios prometió también que “Se llenará la tierra del conocimiento de la gloria del Señor” (Habacuc 2:14),” y esto se cumplirá mediante su Iglesia encendida en ese mismo esplendor. El habló de la lluvia tardía y de su Espíritu derramado sobre toda carne.

Como pueblo de Dios, somos llevados a nuevas dimensiones de gloria; antes conocíamos sobre milagros por libros de historia o porque algún poderoso evangelista había visitado la ciudad. Hoy, en cambio, los canales de televisión muestran multitudinarias cruzadas de milagros e…

Un nuevo dia

Pasaje clave: Salmo 118:24.

Qué hermosa expresión del salmista, que nos invita a regocijarnos y alegrarnos, a disfrutar “el día en que el Señor actuó”. Esta expresión de alegría, esperanza y fe está inserta en medio de otras declaraciones. Por ejemplo el vs.23: “esto ha sido obra del Señor, y nos deja maravillados”, o el vs.25: “Señor ¡danos la salvación! ¡Concédenos la victoria!”

Dios Padre se ocupó de que sus hijos tengan un buen día, un nuevo día. Jesús dijo “cada día tiene ya sus problemas” (Mateo 6:34), o sea; mañana habrá nuevos desafíos, nuevos afanes, todo será nuevo. En ocasiones vivimos llenos de afanes y no nos permitimos ver la obra diaria de Dios para con nosotros, y sí la suma de ansiedades que nos trae fracasos y desalientos. El vs.24 nos dice: “Éste es el día en que el Señor actuó; regocijémonos y alegrémonos en El”.

Sin dudas, hay una razón por la que muchos son eternos sufrientes. No han abandonado los viejos afanes de días anteriores. Pablo dijo a los filipenses: “s…

Llamando las cosas que no son como si fuesen

Pasaje clave: Romanos 4:17.

Para llamar las cosas que no son como si fuesen hay que mirar las cosas que no se ven (2º Corintios 4:18). Aunque esto parece locura, en realidad lo que La Biblia nos enseña es ir a un plano superior de percepción.

Las cosas que no se ven, solo no se ven en la dimensión de lo “natural”, pero pueden verse a nivel de lo “sobrenatural”, es decir: en la dimensión espiritual. Para esto hay que mirar las cosas de “arriba”, en donde Cristo está sentado a la diestra de Dios “no las de la tierra” (Colosenses 3:1-2).

Hay que recordar que todo lo que se ve, fue hecho de lo que no se veía (Hebreos 11:3). Usted dirá: “Pero, ¿cómo puedo ver en esa dimensión?” Dios nunca nos pediría algo imposible, el único que puede hacer lo imposible es Él. Si se nos pide, entonces es posible. Pablo oraba por esto mismo cuando al escribir a los efesios les decía: “Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que l…

«Tres fuentes de alimento»

Corría rápidamente el auto por la Sierra Nevada, y la carretera estaba resbaladiza debido a la llovizna. Pero Ray Forbes tenía que llegar, así que siguió corriendo a pesar de que era la una de la mañana. En una curva perdió el control del vehículo y se fue barranco abajo. Cayó al fondo de un abismo de quince metros.

El auto quedó boca abajo, y Ray Forbes quedó aplastado bajo el auto con las piernas fracturadas. Lo rescataron siete días después. ¿Cómo sobrevivió? «Por tres fuentes de alimento que tuve -declaró Ray mismo-. Para beber agua, metí la camisa en un hilo de agua que corría por debajo, y de ahí sorbí el agua; el alimento sólido lo extraje de mi propio cuerpo, que tiene reservas de grasa; y para alimentar mi espíritu, recibí alimento de arriba, del Dios viviente en el que creo.»

He aquí un caso que se presta para muchas reflexiones. Ray Forbes sufrió un terrible accidente en que quedó con las piernas fracturadas. La fiebre le produjo sed, y tomó agua a través de su camisa que…

Ante la desesperación........ Paciencia

Las situaciones adversas que has vivido y las circunstancias actuales te han hecho entrar en desesperacion extrema...

Has llegado a considerar, que cualquier solucion que se te presente en estos instantes, la tomaras como valida aunque no te convenga...

Ten cuidado...

Ante la desesperacion, PACIENCIA.

Paciencia...

Espera en Dios...

Espera en Dios, pues aunque en estos momentos todas las puertas esten completamente cerradas, el se encargara de abrirtelas en su tiempo.

Solo el tiene las llaves, nadie mas las tiene.

Asi que, todo sera en vano si buscas abrirlas por otros medios.

De nada te servira...

Solo el tiene las llaves...

Espera en Dios aunque en estos instantes de tu vida, todo lo veas en tu contra...

Aunque todos los obstaculos se te hayan presentado como rocas inmensas en el camino...

Aunque las amenazas y peligros se te vengan encima…

Dios te confirma hoy que ira delante de ti, abriendote caminos por muy dificiles y escabrosos que se te presenten...

El te enviara los medios …

La esperanza de temer a Dios

Si queremos tener una vida exitosa el secreto para ello es anhelar vivir en santidad.

¿Quién es Dios, si no el SEÑOR ? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios? Es él quien me arma de valor y endereza mi camino; (Salmos 18: 31-32)

Muchos de nosotros crecimos escuchando mensajes acerca de lo importante que es descubrir la voluntad de Dios para nuestras vidas. La convicción que ha hecho popular esta idea es que si descubrimos la voluntad del Padre podremos emprender una vida exitosa. En mi rol como consejero he conocido a personas que han llegado, literalmente, a un estado de parálisis por el temor de errar el camino. Suponen que existe un solo camino, y que fuera de él jamás podrán alcanzar la bendición del Señor.

Con el pasar de los años se ha apoderado de mí cierto escepticismo con respecto a esas creencias. El margen de error es tan pequeño que prácticamente asegura el fracaso de la mayoría. Solamente algunos afortunados descubrirán el camino «trazado para ellos». Los demás están destin…

¿Aprendimos?

Muchos esperan en su vida espiritual manifestaciones dramáticas, pero la obra de Dios es lenta.

Versículo:Marcos 4:35-41

¡Qué diferente es el Señor a nosotros! Frente a las acusaciones de otros, no podemos resistir la tentación de defendernos, de buscar la manera de comprobar que sus comentarios no son ciertos. Los discípulos le habían reprochado a Jesús su aparente falta de interés en sus vidas, evidenciada en un comportamiento incomprensible en medio de una feroz tormenta: ¡el hombre dormía! Cristo no perdió tiempo en argumentos inútiles. Quien hace justicia y revela la verdad es el Padre, y sus hijos todos han sido llamados a descansar en la protección que él ofrece a los que lo aman.

En lugar de confrontar a los discípulos, Jesús intervino para quitar del medio la aparente causa de la angustia de los Doce. «Levantándose, reprendió al viento y dijo al mar: "¡Calla, enmudece!" Entonces cesó el viento y sobrevino una gran calma.»Los hijos de Dios deberían poseer la capacida…

Atentos al camino

Avancemos siempre confiados en la dirección que el Señor está señalando.

Versículo: Marcos 5:1-20

Nuestro deseo es acercarnos más a la persona de Cristo, con el objetivo de que esa cercanía produzca en nosotros una cada vez mayor transformación.

Lo invito a que haga suya esta oración: «Señor, deseo que continúes cada día trabajando en mí. Sé que es fundamental mi relación contigo para que se produzca esa transformación. Te pido que me libres de la rutina y el acostumbramiento que tan fácilmente duermen los sentidos espirituales. Gracias por perseverar en la búsqueda de una relación significativa conmigo. Amén.»Habiendo dispuesto Cristo su vida para hacer la obra que fue puesta delante de él, las oportunidades aparecían solas. El relato del evangelio nos dice que Jesús y los discípulos «vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu impuro».

Es interesante observar qu…

Soluciones humanas

Debemos tomar el compromiso de ser instrumentos para la restauración de los necesitados.

Versículo:Marcos 5:1-20

¿Leyó la descripción del endemoniado que nos ofrece el Evangelio de Marcos? «Vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu impuro que habitaba en los sepulcros y nadie podía atarlo, ni aun con cadenas. Muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos. Nadie lo podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba gritando en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.»

No lea estos versículos como si estuviera leyendo el periódico. Detrás de estas palabras hay un ser humano atormentado, que vive en las más deplorables condiciones. Lucas añade un detalle a este cuadro patético: «no vestía ropa» (Lc 8.27). ¿Imagina usted lo que debe haber sido encontrarse con este hombre? ¿Se ha cruzado alguna vez con personas que tienen estas características?Podemos ser instrumento…