Ayuda oportuna

Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos. —Hebreos 4:16

El autor de Hebreos nos asegura que nuestro acercamiento al trono provocará una ayuda oportuna. La palabra que escoge para ayuda es beotheia. A este término frecuentemente se lo asociaba con la intervención de un médico en una situación de accidente o enfermedad. El léxico griego la traduce auxilio, socorro, apoyo, refuerzo.

Mencionaba, en una reflexión previa, cuán común es ser testigos de entrevistas en los medios, donde las personas piden auxilio porque se encuentran frente a una crisis inesperada. Puede ser porque las inundaciones derrumbaron una vivienda, por la violencia que se cobró la vida de un familiar, o por un hijo que necesita con desesperación un trasplante de órgano. Sea cual sea la necesidad, la impotencia les lleva a apelar a cualquiera que pueda intervenir en la crisis que afrontan.

El autor de Hebreos desea asegurarnos que nuestro Gran Sumo Sacerdote siempre estará disponible. No habrá situación en la que no se acerque para auxiliarnos y para ofrecernos el socorro que evitará que definitivamente nos hundamos. Y la calidad del compromiso que tiene con nosotros es tal que podemos acercarnos con toda la confianza de quienes saben que recibirán la ayuda que necesitan. Nuestras peticiones no caerán en oídos sordos, ni se toparán con la indiferencia tan típica de muchos de los que ocupan cargos en los gobiernos. Más bien, nos encontramos peticionando frente a alguien que está ansioso por intervenir, deseoso de tomar sobre sí mismo nuestras cargas.

Lo oportuno de la intervención de Dios asegura los mejores resultados para el Reino.

¿En qué momento llegará esta intervención? El autor emplea la palabra eukairos para describir el tiempo del socorro. La palabra «kairós» se refiere a un momento decisivo en el tiempo, que ha sido designado para esa acción. El Diccionario de Idiomas Bíblicos señala que se refiere a un momento favorable, un tiempo oportuno, propicio, adecuado. Es decir, el socorro llegará en el momento más adecuado.

Nos enfrentamos aquí a uno de los misterios del obrar de Dios, el hecho de que su kairós invariablemente tiene aspecto de tardanza para nosotros. Es por eso la importancia de entender que el socorro vendrá en el momento oportuno. Lo oportuno del momento significa que el Señor logrará los mejores resultados de la situación en la que nos encontramos. Esto muchas veces incluye la oportunidad de que crezcamos a la plenitud de la medida de Cristo.

Si consideramos, por ejemplo, la salida de los israelitas de Egipto, el camino obvio hubiera sido abrir de una vez el Mar Rojo para evitar sobresaltos. El Señor, sin embargo, prefirió arrinconar a los israelitas entre el mar y el ejército del enemigo. De esta manera, proveyó para ellos una admirable oportunidad para confiar en él, y desplegó su gloria al destruir al ejército egipcio en el mar. Muchos en el pueblo se quejaron por la aparente inacción del Altísimo. Él, sin embargo, intervino en el momento más oportuno y, de esa manera, aseguró los mejores frutos en una situación compleja.
Christopher Shaw