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Mostrando entradas de julio, 2013

El violín y el maestro

Había bastante nerviosismo en la casa de remates Sotheby de Londres. Se estaba ofreciendo una de las piezas más extraordinarias de la colección. La puja empezó a subir: cien mil, doscientos mil, trescientos mil dólares.

El rematador comenzó a sudar. Aunque estaba acostumbrado a las grandes subastas, ésta le produjo escalofríos. La puja siguió subiendo: trescientos cincuenta mil, cuatrocientos mil, ¡cuatrocientos noventa y cinco mil dólares!

Hasta ahí llegó la subasta. No hubo más ofertas. Un coleccionista de Londres adquirió el violín Stradivarius en casi medio millón de dólares.

Son de veras excepcionales las ventas de ciertos objetos de arte. Se pagan centenares de miles de dólares por una miniatura de Velázquez, o un boceto de Rembrandt, o una copa labrada de Benvenuto Cellini o un violín de Stradivarius, como aquel que vendió la casa Sotheby de Londres.

Antonio Stradivarius fue un célebre fabricante de violines de Italia entre los siglos diecisiete y dieciocho. Los violines que fa…

Pasa la sal

A muchos De nosotros se nos hace difícil creer en las palabras de Jesús cuando dijo: «Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.» (Mateo 16:25). Es difícil para nosotros ver cómo podría ser eso cierto.

Puede que tengamos un sentimiento acuciante de que si verdaderamente nos comprometemos con Jesús, nuestra personalidad desaparecerá y la persona que somos dejará de existir. Puede que temamos que se nos ponga dentro de algún tipo de moledora de carne cósmica religiosa y se nos convierta en hamburguesa espiritual sin que quede rastro alguno de nuestra persona. Puede que parezca que se espera que los seguidores de Jesús rindan sus personalidades y adopten la conformidad, al mismo tiempo que abandonan la originalidad.

Puede que C. S. Lewis, el célebre autor británico, haya temido lo mismo cuando se alejó de Dios cuando joven. Durante años se consideró a sí mismo un ateo y se negó a dejar que Dios «interfiriera» en sus planes. Pe…

Permanecer firmes

… estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. —1 Corintios 15:58

Una amiga y yo construimos un simulador de flujos de agua para nuestro proyecto final de la clase de ciencia en la escuela secundaria. Con mucha ayuda de mi padre, hicimos una larga caja de madera contrachapada con una bisagra en el medio. La recubrimos con plástico y la llenamos de arena. En un extremo, colocamos una manguera, y en el otro, hicimos un agujero para drenaje. Después de armar todo, levantamos una punta del simulador, abrimos el grifo y observamos mientras se formaba un camino directamente hacia el agujero en la otra punta. El paso siguiente fue poner una roca en medio del flujo de corriente y ver cómo cambiaba la dirección del agua.

Ese proyecto me enseñó tanto sobre la vida como sobre la ciencia. Aprendí que no puedo cambiar la dirección de las cosas si estoy en la orilla del río. Tengo que meterme en la corriente de la vida y …

Hacedor de lluvia

China recurre al sembrado de nubes para combatir la sequía. Leí la historia con interés cuando vi ese titular en la sección de ciencia y tecnología en el periódico. Los chinos usan aviones para dispararles a las nubes proyectiles cuyas puntas contienen sustancias químicas para producir lluvia durante las estaciones de sequía.

El científico chino, el Sr. Li Ruqing es un «modificador del tiempo» — sus armas del tiempo son lanzadas al cielo y sus blancos son las nubes llenas de humedad. Al trabajo del Sr. Li se le llama sembrado de nubes. La práctica se está haciendo cada vez más común en China, donde una época seca crónica ataca a las tierras del norte cada año, y el granizo arruina incontables hectáreas de cosechas por toda la nación.

En el pasado, los emperadores chinos sacrificaban bueyes y ovejas en sus esfuerzos por atraer las lluvias desde los cielos. Hoy, las estadísticas demuestran que el sembrado de nubes es mucho más efectivo. China ha invertido dos mil doscientos millones de …

No te rindas

Pablo no parpadeó cuando vino el desastre. Considera la escena: “Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan sólo para recibir este perjuicio y pérdida. Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave. Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho. Con todo, es necesario que demos en alguna isla” (Hechos 27:21-26).

No sé acerca de ti, pero a mí me costaría oír esto. “¿Mi barco se va a destruir? ¡Señor! ¿qué está pasando?”

¿Qué harías si te dicen que tu barco se va a hundir? ¿Cómo reaccionarías si tu llamado se vier…

Volviendo a Egipto

Isaías habla de Cristo sanando la lengua tartamuda (ver Isaías 33:19). En este pasaje, la palabra hebrea: “tartamuda” significa “una declaración defectuosa”. Ésta es una voz de incertidumbre e indecisión, que habla una palabra que carece de poder o verdad.

Escuchen las solemnes palabras del profeta sobre este asunto: “Porque el ruin hablará ruindades, y su corazón fabricará iniquidad, para cometer impiedad” (32:6). La palabra hebrea “ruindad”, en este pasaje, significa “necedad, un crimen pecaminoso”. Viene de la palabra “nabal”, que significa tonto, necio.

Isaías nos está diciendo: “Sólo un hombre malvado, necio intentaría llevar la palabra de Dios, mientras practica el pecado. ¡Sus palabras suenan a una gran necedad! Tal hombre comete “impiedad y para hablar escarnio contra Jehová, dejando vacía el alma hambrienta, y quitando la bebida al sediento” (mismo versículo). Su propio error acaba por desviar a otros.

Estoy convencido de que un pecado en particular, más que cualquier otro…

Un verdadero siervo de Dios

Cuando el profeta Isaías anunció la venida de Cristo y Su reino, trazó cómo serían los verdaderos ministros de Cristo. Al hacerlo, definió nuestro ministerio en estos postreros días, al decir, en esencia: “Quiero que conozcas las señales del verdadero pueblo de Dios, aquéllos que estarán ministrando ¡justo antes de que el Príncipe de Paz regrese a reinar!”

Isaías comienza con estas palabras: “He aquí que para justicia reinará un rey” (Isaías 32:1). Luego, el profeta añade: “Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa” (versículo 2).

Para mí, es claro que Isaías está refiriéndose a Cristo. Y continúa diciéndonos que un verdadero siervo de Dios va a predicar la suficiencia de Cristo. De hecho, este creyente se encierra con Jesús, confiando en que su Señor hará de su alma, un jardín bien regado. Él vive con gran confianza, su espíritu reposa y está lle…

Respuesta a un mundo en crisis

Nuestro mundo está en crisis. Y los economista, políticos y sociólogos no son optimistas en cuanto al futuro. Algunos incluso apuntan hacia un trágico empeoramiento de la situación mundial, que puede desembocar en una catástrofe.

Otros, sin ser catastrofistas, afirman que los mas de seis mil millones que habitarán la tierra tampoco disfrutarán de una calidad de vida mejor ni tendrán ningún seguro de felicidad. Vivimos ? según Galbraith ? en la Era de la incertidumbre.

Este es un mundo en crisis, en el cual prepararse para la guerra es más importante que alimentar a la mitad de la población mundial que sigue desnutrida o alfabetizar al 30% de los seres humanos que no saben leer ni escribir. Un mundo que gasta un millón de dólares cada minuto en asuntos bélicos, es evidentemente un mundo en crisis.

Es un mundo en crisis, no solamente por loso problemas de la contaminación, falta de alimentos, paro, injusticia social, pérdida de los derechos humanos, miedo a una guerra nuclear, incr…

El tonto y la moneda

Se cuenta que en un pequeño pueblo, un grupo de personas se divertían con el tonto del lugar, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía de hacer pequeños recados y limosnas.

Diariamente algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 reales y otra de menor tamaño, pero de 200 reales.

Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió:

- Lo sé, no soy tan tonto, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Esta historia podría acabar aquí, como un simple chiste,pero se pueden sacar varias moralejas:

- La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.

- La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos tontos de la historia?

El cielo no es un centro de retiro

Quizás te preguntes: “Señor, ¿por qué me fastidia tanto mi trabajo? ¿Por qué siempre me siento como un extraño? ¿Qué me está pasando?

No hay nada malo en ti. ¡Dios está obrando! Te mantiene enfermo y cansado de este mundo moribundo. Él te está diciendo: “No puedes envolverte tanto en ‘lograrlo’ acá, porque todo se convertirá en humo. Pon tus afectos en las cosas de arriba, en el nuevo mundo que vendrá”.

Tú respondes: “Pero, ¡qué desperdicio! Tengo tanta energía. Tengo talentos, ideas, una mente lúcida y deseos de lograr mucho. Sin embargo, me siento sofocado, bloqueado, es tan frustrante”.

Tengo buenas noticias para ti: Cuando todo acabe y tus amigos burladores sean cortados, sus trabajos consumidos, sus carreras deshechas, su dinero quemado, tu trabajo recién está a punto de comenzar.

Verás, el cielo no es un centro de retiro para jubilados. Por el contrario, nuestro hogar eterno es un lugar de gran acción, lleno de nuevos horizontes y de planes increíbles. Dios hará total uso de…

Mírame bien

A un niño de seis años, gravemente quemado en una pierna, le iban a hacer un injerto de piel con anestesia local. Antes de operarlo, el cirujano le dijo: «Has mirado bien la quemadura; ahora es a mí a quien vas a mirar hasta el final de la operación».

Hay personas que saben ocuparse sólo de sí mismas, a veces culpabilizándose hasta enfermarse. Por lo tanto, sigamos el consejo del cirujano: identifiquemos bien nuestro estado moral, nuestras heridas, pero a continuación fijemos los ojos en Jesús, el gran Médico, y no apartemos la vista de él. Es mejor mirar el remedio que la llaga.

Constatemos nuestro estado pecaminoso ante Dios y luego dirijamos nuestra mirada hacia el Calvario. Allí, en la cruz, Jesús sufrió en nuestro lugar.

Durante la travesía por el desierto, los hebreos se rebelaron y Dios les envió serpientes cuya mordedura era mortal. Moisés, obedeciendo a la Palabra de Dios, hizo una serpiente de metal y la colocó sobre una estaca en medio del campo. Los que eran mordidos sólo…

Nuestro tesoro

La manera cómo conceptuamos nuestro tesoro, revela quienes somos. La cuestión es: ¿Dónde está nuestro corazón?

No importa cómo adquiramos lo que tenemos, ya sea trabajando, invirtiendo, ahorrando o como regalo, lo importante es que Dios es el dueño de todo; nosotros somos simplemente los administradores. Si albergamos actitudes erróneas como, decir "lo que tengo es mío", es posible que descubramos que, lo que tenemos no produce la satisfacción esperada.

Una buena manera de ver nuestras posesiones y el aumento de nuestras finanzas, es que ellas pueden suplir las necesidades de los demás (Efesios 4:28), y también ser utilizadas para servir al Señor (Malaquías 3:8-11). Cuando damos a los necesitados o a la "obra de Dios", estamos de inmediato transfiriendo tesoros al cielo.

Las bendiciones materiales del Señor también se pueden utilizar para ayudarnos a alcanzar las metas que el Señor nos ha fijado. Por ejemplo, si Dios le ha bendecido económicamente y también le ha m…

Intercambiando lugares

Él no debió haber estado allí y lo sabía. Pero el dolor, el aislamiento, la humillación . . . estaba desesperado. ¿Era esto todo en su vida — gritar «¡Inmundo! ¡Inmundo!» a cualquiera que estuviera lo suficientemente cerca para oírlo? ¿Llevar puestos harapos que le dieran señal a la comunidad de su condición de enfermo? ¿Sentirse tan adolorido? ¿Sentise tan solo?

Hacía mucho que nadie lo había abrazado. Un abrazo envilecería a su esposa, a sus familiares, y a sus amigos. Eso es lo que la ley decía acerca de tocar a un alma leprosa como él (Levítico 5:2-3). Él conocía bien la ley, tanto de palabra como en experiencia. Ésta decía, «Vivirá solo; su morada estará fuera del campamento» (13:46). Y así lo hizo.

¿Pero acaso podría este rabí cambiar las cosas? Había sanado a otros. ¿Estaría dispuesto a arriesgarse a verlo? No tengo nada que perder y posiblemente todo para ganar, pensó. Creo que Él es quien dice que es. Lo intentaré. Sólo tengo que acercármele.

Se acercó, un poquito temeroso. L…

La gracia es gratuita

“[El Padre] entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.” (Lucas 15:31-32)

El hijo más joven, el hijo pródigo, estaba entrampado en un fango de soledad provocado por el pecado. Estaba muerto en su propia voluntad y en su miseria, experimentó algo más allá de su dolor… ¡experimentó su perdición!

Mientras pensaba en su padre, quería volver con él para someterse por entero. Sabía que nunca podría compensar o agradar a su padre a través de cualquier buena obra. También se dio cuenta de que estaba dependiendo totalmente de la gracia y amor de su padre para que haya cualquier tipo de restauración.

Pero el hijo mayor nunca tuvo un sentido de su perdición, de lo vano que era tratar de zanjar el abismo existente entre él y su padre, por lo que nunca hizo frente a su necesidad de hacer morir al yo.

Amados, ese abismo no puede ser …

Culpa buena vs culpa mala

Una de las numerosas acepciones de la definición de la palabra “culpa” del Diccionario de la Real Academia Española es: “Pecado o transgresión voluntaria de la ley de Dios”. En cambio el diccionario de psicología va algo más allá, respecto de los sentimientos relacionándola con “una situación emotiva-conflictual, autocastigo, autoacusación, fenómeno típico de las neurosis y finalmente con autopunición”, o lo que es lo mismo para este último término: “autocastigo” (paráfrasis, Diccionario de psicología. Ed. Orbis S.A. Barcelona. 1985).

“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,” (Romanos 3:23 RV60) dice la Escritura. Durante mis primeros años en la vida cristiana pasé por una pequeña iglesia en la que su ministro predicaba con vehemencia la culpa, el castigo y el infierno. Muchos años después, descubrí que en realidad no era celo por las cosas del Señor, sino calculada y premeditada manipulación para que la gente se “convirtiera” y se sometiera a su propia au…

Una rosa de amistad

Era en Estados Unidos durante la segunda guerra mundial, y era un botón de rosa lleno de vida, pugnando por abrirse y llegar al máximo de su belleza. La familia Ninomiya, familia japonesa, derramó lágrimas de gratitud.

Conrad Holster, vecino de la familia en las cercanías de San Francisco, California, la había cultivado para darles la bienvenida. Y no sólo había cultivado esa rosa, sino que había cuidado del vivero de los Ninomiya durante los cuatro años que habían pasado en el campo de concentración.

La familia japonesa había comprado tierras cerca de San Francisco. Junto con su vecino, Conrad Holster, un norteamericano, habían cultivado rosas. Cuando estalló la guerra, los japoneses fueron internados en campos de concentración. Conrad, el vecino, cuidó como propio el vivero de ellos.

Lo que hizo de esa rosa todo un símbolo es que floreció en el tiempo en que el Japón había bombardeado a Pearl Harbor, puerto de la ciudad de Honolulu, y la familia Ninomiya era una de muchas familias j…

Fuegos artificiales

La conferencia de matrimonio había impulsado a Tulsa para asistir, despedido en la noche del 4 de julio en el tiempo para que el grupo vaya al garaje del hotel para disfrutar de los fuegos artificiales de Tulsa. Desde mi habitación sobre el piso 14, con vista al río, donde la demostración se llevaría a cabo, mis amigos, Dennis y Chuck fueron arriba para observar la demostración en la comodidad del aire acondicionado.

Dennis, de Michigan, está sirviendo en nuestro Consejo. El ministra a los hombres de una manera tremenda a través de un devocional semanal por correo electrónico, así como responder al correo electrónico de hombres por nosotros. Chuck es un amigo que está de pie local con el espíritu de un siervo dulce. Él nunca pierde la noche del estudio bíblico del lunes, y es un hermano mayor para cada mujer que asiste.

En esa noche en la habitación del hotel Tulsa, los tres vimos los fuegos artificiales y hablamos. Hablamos de nuestras vidas y nuestras mujeres. Hablamos sobre el mini…

Miles y miles de cartas

La cantidad fue creciendo y creciendo. Al principio sólo era una cuenta de interés local. Después se hizo de alcance mundial. Eran cartas: cartas y tarjetas que llegaban de todas partes del mundo.

Craig Shergold, niño inglés de diez años de edad, se moría de cáncer. Su caso, cáncer inoperable al cerebro, despertó simpatía a nivel mundial, y como que el mundo entero volcó su interés en favor del niño.

Entre las miles de cartas que recibió había una que decía: «Yo me haré cargo de la operación del niño.» La carta venía de John Kluge, un millonario norteamericano. Él había hablado con Neal Kasell, eminente neurocirujano, y éste se había comprometido a ver al niño.

Todo fue minuciosamente preparado: el vuelo a Inglaterra, el diálogo con el doctor del niño, el examen y la fecha para la cirugía. Por fin llegó la hora, y la operación, sumamente difícil, fue todo un éxito, y el niño recuperó la salud.

Quizá nunca nadie recibió tantas cartas en toda su vida como este chico inglés. Pero fue una…

Un hijo siempre es un hijo

Todos podemos encontrar dificultades en la educación de los hijos. A medida que crecen, algunos sacuden cada vez más los principios de educación enseñados en su familia. Por eso se dice: «Pequeños niños, pequeños problemas, grandes hijos, grandes problemas».

Sin embargo, si uno de ellos «se echa a perder», su relación de hijo no puede ser anulada. Su hijo puede volverse ladrón, pero sigue siendo su hijo; e incluso si usted lo desheredase, no puede anular su lazo de parentesco.

Ocurre lo mismo con los hijos de Dios. El parentesco de hijos que los creyentes tienen con Dios, que es su Padre, no puede desaparecer. A veces algunos creyentes viven en la incertidumbre, creyendo que si cometen un grave pecado, perderán su vínculo como hijos de Dios. Las Sagradas Escrituras nunca dicen esto. Afirmar que nuestra filiación depende de nuestra conducta contradice el sentido mismo de la expresión “vida eterna”. El creyente no puede perder la salvación (la vida eterna), y si pudiera perderla, esto s…

A través del fuego

Un día después de Navidad, Dios me bendijo a mí y a mis hijos al permitirnos escapar de nuestra casa en llamas. Una vez que sequé mis lágrimas y consolé a mis hijos, Dios empezó el proceso de confortarme a mí, su hija.

Ha sido “a través del fuego” que me he dado cuenta de que Su justicia nunca nos abandonará ni tampoco Su alimento.

“A través del fuego” supe como Abraham supo que Dios tenía un cordero en el monte.

“A través del fuego” el corazón de un padre/madre o conyugue pródigo deja de ser duro y vuelve al esposo (a) de su juventud.

“A través del fuego” puedo ver al espejo y sé que fui maravillosamente hecha, a pesar de lo que el enemigo me dice.

El fuego de mi viejo egoísmo tuvo que ser destruido para que Dios me levantara de las cenizas. He aprendido a no preguntarle a Dios lo que yo ya sé y que Sus planes no son para lastimarme. Mi amor por Dios me hizo no preocuparme por lo temporal sino ocuparme por lo eterno.

Estoy agradecida con Dios por permitirles a mis hijos alertarme del…

El viejo predicador

Muchos Predicadores han abandonado las antiguas ideas sobre la caída y la ruina del hombre y no advierten más a sus oyentes de que son pecadores culpables ante un Dios santo. Las predicaciones de nuestros antepasados que insistían sobre estas verdades son, en general, tildadas de reminiscencias de siglos tenebrosos.

Sin embargo, queda por lo menos un predicador de la antigua escuela: habla hoy en dia tan fuerte y claramente como nunca. No es un predicador popular; no obstante, el mundo entero es su escenario; habla todos los idiomas existentes bajo el sol. Visita a los pobres, pasa por la casa de los ricos; se lo encuentra tanto en asilos de menesterosos como en los rangos más distinguidos de la sociedad. Predica a católicos y protestantes,a todos los que tienen una religión como a los que no la tienen. Es elocuente; a menudo, despierta sentimientos como ningún otro predicador podría hacerlo; llena los ojos de lágrimas de los que no suelen llorar. Se dirige a la inteligencia, a la con…

¿Por qué murió?

Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Salmo 27:2.

Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir,se adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis?
Juan 18:4.

Algunas obras literarias presentan la muerte de Jesús como la de un mártir, de una víctima de la maldad de los hombres. Es cierto que Jesús fue condenado injustamente por tribunales inicuos. Pero él libremente aceptó morir, cumpliendo la obra que el Padre le había dado para hacer, la única obra que podía salvar a los hombres de sus pecados.

El evangelio según Juan en particular subraya esa calma determinación de Jesús en el momento de su muerte (Juan 18:1-12). Cuando llegaron los soldados para apoderarse de él, no buscó huir. Se adelantó hacia ellos y sencillamente preguntó por dos veces: “¿A quién buscáis?”. Ellos contestaron: “A Jesús nazareno”, y dos veces Jesús respondió: “Yo soy”. Los soldados, súbitamente puestos en presencia de la…

Apenas continuaré...

"... porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén" (Mateo 6:13).

Me mostró el camino, no de fama y fortuna, no lo de obtener laureles y alabanzas personales. me mostró, en vez de eso, el camino para proclamar "La Grande Historia" de "Tuyo es El Reino, y el Poder, y la Gloria." (Helen Steiner Rice)

El hombre, en la actualidad, solo quiere andar en los caminos del éxito, de las conquistas personales, del reconocimiento y de los aplausos. Anhela fortuna, confort, notoriedad, ser destacado y todo lo más que aumente su ego y alimente su vanidad. La sola paz y la felicidad no le interesan.

Alcanza un objetivo y no queda satisfecho. Consigue vencer en una batalla y no queda satisfecho. Es promovido en el empleo y no queda satisfecho. Vencer apenas una batalla no le interesa.

El hombre gana un poco de dinero y quiere más. Multiplica su saldo bancario e inversiones y quiere más. Compra una bella casa, un coche nuevo... y quiere mas.…

Lo que realmente es gratis

Fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir… no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación. 1ª Pedro 1:18-19.

Un responsable de marketing mandó colocar cámaras en las secciones de una cadena de supermercados. Su objetivo es observar y analizar el comportamiento de los clientes con el fin de incitarlos a comprar lo máximo posible. Las estrategias de venta son cada vez más sofisticadas. Los productos están colocados en un orden preciso teniendo en cuenta la psicología de los consumidores.

La exposición de los mismos está minuciosamente estudiada. Lo que importa es que el cliente ceda, que llene su carro al máximo. Las palabras «gratis», «promoción», «rebaja» están por todas partes. Todo el mundo proclama que el cliente tiene libertad para escoger, sin embargo éste es observado, orientado, hasta que llega a la caja.

Y en nuestra vida, ¿a menudo no sucede lo mismo? El mundo es como un inmenso …

¿Por qué murió Jesús?

Algunas obras literarias presentan la muerte de Jesús como la de un mártir, de una víctima de la maldad de los hombres. Es cierto que Jesús fue condenado injustamente por tribunales inicuos. Pero él libremente aceptó morir, cumpliendo la obra que el Padre le había dado para hacer, la única obra que podía salvar a los hombres de sus pecados.
El evangelio según Juan en particular subraya esa calma determinación de Jesús en el momento de su muerte (Juan 18:1-12). Cuando llegaron los soldados para apoderarse de él, no buscó huir. Se adelantó hacia ellos y sencillamente preguntó por dos veces: “¿A quién buscáis?”. Ellos contestaron: “A Jesús nazareno”, y dos veces Jesús respondió: “Yo soy”. Los soldados, súbitamente puestos en presencia de la majestad de aquel a quien habían venido a detener, retrocedieron y cayeron a tierra.

Luego, en ese momento extremo, él protegió a sus discípulos, diciendo: “Si me buscáis a mí; dejad ir a éstos” (v. 8). Con estas palabras, Jesús aceptaba ser arrestado…

Los vientos estaban contra nosotros

Para cuando el navegó hacia Roma (Hechos 27), Pablo ya había llevado una vida ministerial plena. Este hombre había logrado cosas increíbles y aún conservaba una pasión ardiente de derramar su vida por el evangelio.

Pablo fue llamado por Dios como apóstol y había supervisado iglesias a lo largo de Asia y parte de Europa. Pero él también era un evangelista y apologético que llevaba la causa de Cristo delante de cortes y reyes. Pablo lo había sacrificado todo para servir en sus misiones dirigidas por el Espíritu Santo. Ahora estaba resuelto: “Quiero llevar el evangelio de Cristo al mismo epicentro del mundo. He puesto mi meta en Roma, para predicarle al mismo César.”

Pablo estaba tan decidido de hacerlo, que puso su propia vida en riesgo para verlo cumplido. Él estaba en prisión en ese entonces y tuvo una oportunidad de ser puesto en libertad, pero él la desestimó para poder estar delante de César, a quien él había apelado. Si perdía, él podría perder su vida. Fue una elección que tomó…

Sus padres nunca regresaron

No había para Francesca edificio más intimidante ni pórtico más amenazador. No había, tampoco, un ambiente más frío ni un sentir más indiferente. Todo producía aprensión. Francesca era una dulce y linda niñita de seis años de edad. El edificio al cual entraban era un asilo para niños con enfermedades mentales. Y quienes la llevaban de la mano eran sus propios padres.

Hablaron largamente con el médico. Después llenaron una buena cantidad de papeles. La niña, con un leve retraso mental, miraba todo con asombro. Cuando terminaron de hablar, le dijeron a Francesca: «Espéranos aquí. Volveremos pronto.» Y diciendo eso, salieron por la misma puerta por donde habían entrado.

La niña quedó sola y confundida en manos de extraños. Y los padres nunca regresaron. La chiquita pasó el tiempo en silencio, sin hablar, sin sonreír, casi sin moverse, esperando inútilmente el regreso de sus padres.

Después de cuatro años, siempre esperando, se ahogó con una semilla de ciruela. No se sabe si fue sin quere…

¿Debemos ejecutar al que Dios perdona?

El crimen había sido espantoso: secuestro, violación y homicidio. Todas las leyes del mundo aplicarían la pena máxima. De ahí que el estado de Washington, Estados Unidos, condenara a Westley Allan Dodd a morir ahorcado.

Dodd no se opuso al largo juicio, ni a la decisión del jurado ni a la sentencia que dictó el juez. Su rostro evidenciaba cierta humildad. Tanto es así que estando de pie en el cadalso, y con la soga al cuello, manifestó: «Yo estaba convencido de que en este mundo no había paz, pero me equivoqué. Aquí en mi celda he hallado paz y esperanza en el Señor Jesucristo.»

Momentos después, su cuerpo se balanceaba al extremo de la cuerda.

Dodd había sido un hombre malvado que, con toda conciencia y a sabiendas, secuestró a tres niñas, las violó y las mató simplemente por el placer que le produjo. Nunca en su breve vida, de sólo treinta y un años, mostró buenos sentimientos.

Sin embargo, en la cárcel alguien le dio el mensaje que todo ser humano debe escuchar siquiera una vez en …

Dejando todo para seguirlo

En los últimos meses me he interesado por la fotografía, pues además de ser un buen pasatiempo también me hace desestresarme y mostrar lo hermoso que pueden ser aquellas cosas que muchas veces solo las vemos de “reojo”.

A través de la fotografía estoy aprendiendo a apreciar cada detalle de la creación divina y realmente me he llevado grandes sorpresas al notar lo hermoso que puede ser aquello de lo cual estoy acostumbrado a ver, pero ahora detrás de un lente artístico.

El fin de semana realice algunos disparos con mi cámara en un lugar hermoso de mi lindo país El Salvador, el sitio escogido fue “La Laguna Verde” ubicada en el departamento de Ahuachapán. Capte algunas fotos que me gustaron y otras que a pesar de no ser deslumbrantes me hicieron reflexionar y una de ellas es la que dio a luz a este mensaje.

Al buscar un versículo que se acoplara con la fotografía (Click para ver la fotografía) que capte llegue al siguiente:

“Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguier…

Para hablar con el respaldo de Dios

No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque Jehová no dará por inocente al que tome su nombre en vano. —Deuteronomio 5:11

Cuando yo estaba pequeño, me enseñaron que no debía de “jurar” en el nombre de Dios, pues era pecado, y crecí con ese pensamiento durante años, la verdad, nunca entendí bien eso de “jurar”, pero por si acaso, mejor no lo usaba.

Empecé a notar que muchas personas usaban el nombre de Dios para obtener credibilidad, aun cuando sus caras denotaban otra cosa, avalaban sus palabras con un “te juro por Dios” y con ello parecía que sellaran el que lo que decían era verdad, era un tiempo en el que muchas cosas parecían confusas para mi.
Conforme fui creciendo, cada vez fue menos necesario avalar las cosas que decíamos, no se si tenía que ver con el hecho de que la gente estaba más acostumbrada a decir la verdad o si simplemente con el crecer las personas cambian su modo de hablar, pero el hecho es que aquella advertencia de no “jurar” por el nombre de Dios en van…

Llenos de la gloria de Dios

“¿Cómo puedo ser lleno de la gloria de Dios?” Muchos en el Antiguo Testamento hicieron dicha pregunta y aun Moisés tuvo este clamor. La versión “King James” (en inglés) muestra la angustia de Moisés con mayor claridad: “Te ruego que me muestres tu gloria”. Este “ruego” implica una súplica, un gemir dentro del alma, una expresión de necesidad que simplemente debe ser saciada.

A Dios le debe de haber agradado la petición de Moisés, porque Él aceptó revelarle Su gloria. Le instruyó a Moisés a ocultarse detrás de una roca y asomarse brevemente mientras Él pasaba, pues Él sabía que ni siquiera Moisés podría soportar el brillo de Su gloria. Así que Moisés contempló un rayo de la gloria de Dios, sin embargo dicho rayo de gloria le impactó poderosamente.

A la mayoría de nosotros se nos ha enseñado que después de que Moisés descendió, éste tuvo que ponerse un velo sobre su rostro debido a su brillo excesivo. Sin embargo, la Escritura literalmente dice: “Y cuando acabó Moisés de hablar con el…