Apenas continuaré...

"... porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén" (Mateo 6:13).

Me mostró el camino, no de fama y fortuna, no lo de obtener laureles y alabanzas personales. me mostró, en vez de eso, el camino para proclamar "La Grande Historia" de "Tuyo es El Reino, y el Poder, y la Gloria." (Helen Steiner Rice)

El hombre, en la actualidad, solo quiere andar en los caminos del éxito, de las conquistas personales, del reconocimiento y de los aplausos. Anhela fortuna, confort, notoriedad, ser destacado y todo lo más que aumente su ego y alimente su vanidad. La sola paz y la felicidad no le interesan.

Alcanza un objetivo y no queda satisfecho. Consigue vencer en una batalla y no queda satisfecho. Es promovido en el empleo y no queda satisfecho. Vencer apenas una batalla no le interesa.

El hombre gana un poco de dinero y quiere más. Multiplica su saldo bancario e inversiones y quiere más. Compra una bella casa, un coche nuevo... y quiere mas. Su apetito nunca llega al fin.

Después de pasar la vida entera luchando; después de sacrificar su familia y amigos; después que percibe qué se quedó viejo y no vivió la vida... reconoce que la felicidad también fue abandonada... dejada para detrás... negligenciada. ¡Y era tan simple!

Ser feliz es tener Jesus en el corazón, independiente de todas las grandes conquistas personales. Ser feliz es anunciar la salvación y la vida eterna, es ver un amigo sonreír, es ver un niño enorgullecerse del padre al verlo transformado; ¡ser feliz es mucho simple!

Empecé a andar en los caminos de Dios hace mucho tiempo. He andado en este camino hace casi 40 años. Quiero continuar a andar hasta el último día de mi vida. Quiero continuar a ser feliz, independiente de tener dinero, fama, laureles y reconocimiento. Descubrí el camino de mi felicidad y todo lo más pasa a ser consecuencia de mi caminar con el Señor.

Si yo vengo, aún, a conquistar todo el notoriedad ofrecida en este mundo yo apenas "continuaré" a ser feliz. Apenas continuaré...
Paulo Barbosa