Elija lo mejor

Lo "mejor" de Dios no es como lo mejor de cualquier otro ser. En realidad, Dios se posiciona en la parte más alta de la lista.

He estado por todo el mundo, y he tenido la oportunidad de probar mucho de lo "mejor" que este mundo ofrece. He ingerido comida grandiosa. Visto paisajes grandiosos .He escuchado oradores grandiosos. Me he quedado en lugares grandiosos. He disfrutado eventos grandiosos.

Pero no importa cuán "grandiosos" fueron esos eventos, siempre dejaron un poco que desear. Alguna cosita no parecía del todo bien, y a pesar de lo mucho que disfruté el evento principal, este defecto evitó que la experiencia fuera todo lo que pudiera haber sido. En otras palabras, lo "mejor" de este mundo depende de las circunstancias.

No obstante, ¿sabe algo? Lo mejor de Dios no.

Cuando Dios nos promete lo mejor, no siempre quiere decir que hará que todas nuestras circunstancias resulten exactamente de la forma en que pensamos que nos gustaría. En vez de eso, quiere decir que siempre estará con nosotros completamente en cualquier circunstancia en que nos encontremos, y esa es la razón por la cual lo mejor de Él vence, por muchísimo, cualquier otra cosa.

Sarah Edwards me recordó eso hace varios años .La conocí una noche en Inglaterra en una cruzada. Me dijeron: esta noche tenemos a una muchacha para que dé su testimonio. Tiene 21 años de edad.

En pocos minutos se levantó y dirigió al podio. Parecía caminar tambaleándose un poco, pero nada demasiado notable. Se asió al podio y comenzó a decirnos lo sucedido.

Su padre siempre había sido enemigo de Dios, siempre lo estaba blasfemando, maldiciendo a Jesús y riéndose de la Biblia. Era un hombre educado, pero un desastre .A la edad de 14 años, Sarah asistió a un campamento. Escuchó el evangelio de Jesús y dio su corazón a Cristo. Unos años después, cuando cumplió 18 años, sus padres la enviaron a la universidad.

A casi 6 meses de estar en la universidad, ella comenzó a sentir algo extraño en sus piernas. Fue a ver al doctor y después de algunas pruebas, este le dijo: "Sarah, esto es increíble. Tienes una forma de cáncer que no podemos tratar. Vamos a tener que atacar tu enfermedad rápido mientras estás aquí en la universidad, antes de que siga avanzando y pierdas tu vida".

Así que le amputaron las piernas a esta bella, atractiva y encantadora joven. Cuando solo tenía 18 años y medio, los cirujanos cortaron sus piernas justo por encima de la rodilla. ¡Se puede imaginar lo que sucedió con su incrédulo padre! Comenzó a maldecir a Dios aún más. Pero para entonces, Sarah ya tenía a Cristo en su corazón.

La noche en que contó la historia, miré atentamente a su padre a medida que ella describía cómo había abierto su corazón a Cristo a la edad de 14 años.

"Yo sé que un día cuando llegue al cielo", dijo,"Dios va a darme un nuevo par de piernas y nadie nunca me las cortará de nuevo. Y sé algo más. Porque tengo a Jesús, me doy cuenta que esta vida no es para siempre; cuando vaya al cielo, realmente amaré la vida. Quizás ningún muchacho querrá alguna vez casarse con migo aquí porque no tengo las dos piernas. Pero si ningún hombree se casa conmigo alguna vez, no me importa mucho, porque Jesús es en realidad mi amigo verdadero. Él es nuestro amigo.

En ese momento, su viejo padre estaba llorando. Aquel hombre que había maldecido a Dios fue el primero en ponerse de pie cuando dije:"Si usted quiere seguir a Jesús, venga y sígalo, como Sarah". Él agarró a su esposa, la mamá de Sarah, y los dos vinieron adelante y dieron sus vidas a Jesús.

¿Cuánto "mejor" es eso?
Para disfrutar lo mejor del mundo, usted quiere sus dos piernas. Pero para disfrutar lo mejor de Dios, no importa para nada si las tiene o no, usted lo tiene a Él, y eso lo cambia todo.

Sarah conoció lo mejor de Dios esa noche, cuando sus padres eligieron colocar su fe en el Dios que ella tanto amaba. Ella podría haberse parado en la plataforma tambaleando un poco, pero puedo garantizarle que sentía un gozo abrumador que nadie con dos piernas fuertes, pero sin una relación con Dios, podría experimentar alguna vez.! Lo "mejor" de Dios realmente es mejor!

¿Sabe algo? El Señor quiere lo mejor para usted. Él quiere enseñarle lo que es mejor para usted y dirigirle en el camino que debería ir. ¿Está usted escuchando su voz?¿Está listo para ir donde Él le dirija y para hacer lo que le pida?

Recuerde, esa es la única forma en que disfrutará lo mejor de lo mejor. Pese a las circunstancias, usted puede tener lo mejor de Dios.

Y puede tenerlo comenzando hoy.

Tomado de:"Una vida de alta definición" de Luis Palau.
Jorge Segura