31 agosto 2013

¿Estás en Cristo?

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:5

Mientras hacía mi devocional el Miércoles, la referencia Bíblica era Juan 15: 1-16. El miércoles por la noche Bob y yo nos sentamos, miramos televisión y pusimos los Clásicos del Púlpito. Escuchamos el sermón de “Cómo ser usado por Dios” de Juan 15:1-16. Cuando escuché la escritura, me levanté, cogí mi Biblia y mi cuaderno. Sabía que el Señor me estaba hablando.

¿El Señor alguna vez te ha guiado a una escritura específica y luego la has escuchado otra vez en la televisión o en la radio? Esa escritura puede que sea la posibilidad que has estado buscando por semanas o meses. Mantente alerta a lo que el Espíritu Santo está hablando a tu corazón. ¿Estás escuchando? Pregúntale al Espíritu Santo “¿cuál es tu mensaje divino para mí?” ¡Imagina al Señor amándote tanto que Él orquesta todas esta “Diosidencias” para hablarte algo especial solo a ti!

Además me dijo: Hijo de hombre, recibe en tu corazón todas mis palabras que yo te hablo, y escúchalas atentamente. Ezequiel 3:10

Jesús nuestro Señor habla sobre este paralelo a sus discípulos antes de Su resurrección. Jesús se describe a Él mismo como “el viñedo” y aquellos que se han vuelto sus discípulos son “las ramas”. Él les dice a sus discípulos que ellos deben “permanecer en él”. Eso significa que tú debes estar agarrado, conectado, sumergido con Jesús ya que Él es la fuente de vida que produce los frutos. ¿Estás tú permaneciendo “En Cristo” diariamente?

¿Cómo “permaneces en Cristo”? Tú debes mantener la Palabra de Dios en tu ser, alma, y espíritu y luego en tu corazón, mente, tu manera de hablar y tus acciones se deben alinear con los principios y preceptos de Dios. Dios es el Jardinero que corta cada rama en ti para que no se malogre ninguna fruta y Él podará otras ramas para que aún más frutos.

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:1-5

Tú no puedes dar fruto a menos que “permanezcas en Cristo”. Hay muchos cristianos hoy que han olvidado este principio. ¿Tú conoces el poder que tienes cuando tú estás “habido” de conocer a tu Señor diariamente? ¿Sientes como si tus ramas están siendo podadas ahora mismo? ¿Qué hay si el Señor poda tu vida? El Padre removerá de tu vida diferentes cosas que te pueden llevar por un desvío lejos del Señor.

Sí, pensarás que puede doler un poco, tu Padre Celestial, el Jardinero, podará tus ramas para que tú puedas dar frutos ahora y aún más frutos en el futuro. Habrá diferentes momentos en la vida en que tú pasarás por la poda para que te hagas más fuerte y tengas ramas más saludables. Esta poda puede ser dolorosa, como los problemas matrimoniales, financieros o de salud. Pero en el plan Divino de Dios, Él usará tus circunstancias para ayudar a otros a medida que compartes tu testimonio y compartes el Increíble Poder de Dios para Su Gloria. Tú no podrás producir frutos a menos que tú “permanezcas en Cristo” y dependas totalmente de Él. ¿Cómo lo estás haciendo? ¿Estás dispuesto a ser obediente a los mandamientos de Dios?

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto. Juan 15:9-11

Espero que tú puedas relacionarte con las escrituras las cuales son los principios de Dios, así como si cortarás las ramas de una rosa o de un árbol de tu jardín. Tú deberás cortar las ramas muertas y luego darle forma para poder tener hermosas flores. Dios está esperando hacer lo mismo en ti. El poda tus ramas al limpiar cualquier cosa de tu vida que pueda estar impidiendo tu caminar con el Señor para que puedas crecer y compartir el amor de Jesucristo con otros. Nunca olvides que hay consecuencias cuando los creyentes no “permanecen en Cristo”

¿Estás siendo fiel mientras pasas por tus problemas matrimoniales? ¿Estás compartiendo con otros que el divorcio no es la respuesta? El Señor quiere que seas buen fruto para Su reino mientras estás siendo podado para que des aún más fruto. Tú continuarás madurando “en Cristo” a través de tu caminar espiritual de restauración matrimonial. ¿Estás creciendo como buen fruto?

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. Gálatas 5:22-26

Hoy, he leído este pasaje de las escrituras en Juan 15:1-16 muchas veces y en diferentes versiones de la Biblia se magnifica este mensaje. Siento que el Señor está hablando a mi corazón una promesa poderosa que está en medio del pasaje. Es una promesa que yo clamo, para mis seres queridos y para mí.

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y así probéis que sois mis discípulos. Juan 15:7-8

Qué promesa tan poderosa para ti cuando tú “permanezcas en Cristo”. Lo más cerca que caminamos, nos agarremos y “permanezcamos en Cristo” diariamente, más nuestras oraciones estarán alineadas con la voluntad de Dios y su camino. El secreto de que se contesten nuestras oraciones es “permanecer en Cristo”. Permite al Espíritu Santo que dirija cada uno de tus pasos y que le hable a tu corazón mientras tú “permaneces en Cristo” diariamente. ¿Cómo lo sabrás? Lo sabrás al tener respuesta a pequeñas y grandes oraciones. Entonces en Su tiempo, tu matrimonio estará restaurado para traer gloria y honor a Dios. Oro que a medida que leas esta escritura examines tu corazón para que veas si estás “permaneciendo en cristo”. Dios te ha escogido a ti para un plan y propósito específico. ¿Darás frutos para Su Reino?

Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Juan 15:16
Charlyne Steinkamp