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Mostrando entradas de diciembre, 2014

Un gran año

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“Coronas el año con una copiosa cosecha; hasta los senderos más pisoteados desbordan de abundancia.”
Salmos 65:11 (NTV)

Caminar con Jesús a lo largo de este año que concluye me ha permitido conocer mejor el corazón de DIOS. Descubrí tesoros en los lugares donde Él me llevó a pesar de que en primera instancia a mí me pareció que no habría mucho que encontrar ahí, una vez más Él me sorprendió. Durante este año pude comprobar que en el plan que DIOS tenía para mi vida Él consideró mis anhelos y mis flaquezas, pues cuando todo indicaba que estaría atrapado en algo que afligiría mi espíritu DIOS abría nuevas puertas y me mostraba un nuevo camino. En el camino que Él planeó para mí este año se encontraron muchos anhelos que necesitaba mi alma, además me concedió tiempo para disfrutar el fruto de mi esfuerzo. Este año tuve algunas de mis más grandes victorias, así como algunas de mis grandes derrotas.

Durante el pasado año el Señor Jesús me llamó a caminar sobre las aguas. Avance en obedien…

Un montón de galletas

Cuando Dios nos llama a caminar en lo sobrenatural, en las cosas en que nos consideramos no aptos, es probable que puedan surgir miedos en nuestros corazones. Este fue el caso de Gedeón y el Señor le dio las siguientes instrucciones: “Aconteció que aquella noche Jehová le dijo: Levántate, y desciende al campamento [enemigo]; porque yo lo he entregado en tus manos. Y si tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado…y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campamento” (Jueces 7: 9-11).

En otras palabras, “Si tienes miedo, baja al campamento enemigo. Vas a escuchar lo que están diciendo, y se te dará fuerza para entrar en aquello que en lo natural, es una misión suicida”.

“Y él descendió con Fura su criado hasta los puestos avanzados de la gente armada que estaba en el campamento. Y…cuando llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando a su compañero un sueño, diciendo: He aquí yo soñé un sueño: Veía un pan de cebada que rodaba hasta el cam…

La batalla por la pureza sexual

Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia. Romanos 6: 12-14

A menudo me han preguntado: "¿Cómo te las arreglaste para soportar alguna vez durante ocho años? ¿Y el sexo? No hay manera de que pudiera ir tanto tiempo sin sexo" ¡La respuesta es muy simple!; que era una gracia que me ha dado Dios. Dios no te llama a estar pie por la sanidad de tu matrimonio sin que te dé la gracia necesaria para hacerlo. Para confiar totalmente en la libre determinación y la voluntad propia es un fracaso seguro. Sólo por la gracia de Dios era yo capaz de vivir una vida casta y célibe, aparte de mi esposa.

Acerca de esto, tres veces he rog…

No depende de ti

A estas alturas de la vida, lo que a ti te espera no son bravucones de la escuela primaria sino la casa funeraria, las mudanzas inesperadas por motivos de trabajo y los amigos por conveniencia del momento. Retos como estos son los que dejan cicatrices en tu paso por la vida. ¿Dónde encuentras la necesaria energía para enfrentarlos? Dios nunca promete ausencia de problemas, pero sí la presencia reconfortante de su Espíritu Santo.

Cualquier persona podría suponer de entrada que el Espíritu  Santo tiene  que ver con todo lo espectacular  y deslumbrante. Hemos visto las imágenes televisivas  de predicadores empapados en sudor, auditorios completos que se desmayan y caen, intervenciones ininteligibles  en lenguas extrañas  y la divulgación, a veces cuestionable, de milagros. Aunque nadie negaría la naturaleza asombrosa y extraordinaria del Espíritu Santo,  enfocarse tan solo en lo fenomenal  podría llevarnos a perder los beneficios de su obra estabilizadora y más silenciosa en nuestro inte…

Después de la tormenta

“Siempre que llovió, paró” decía un conocido humorista de mi país. Era el remate de esa escena de su sketch y era muy gracioso cómo y cuándo lo decía. Es más, cada vez que veíamos esa parte de su programa creo que todos estábamos esperando el momento en que pronunciaba esa frase. Hoy ya no está entre nosotros, pero dejó un legado muy grande. Muchos humoristas y conductores aún lo imitan y aprenden de lo que este hombre dejó.

En realidad, “siempre que llovió, paró” es un dicho popular que se refiere a que no importa cuán grande ni larga sea la tormenta; en algún momento termina. El mismo Gran Diluvio de los días de Noé (Génesis caps.
6; 7 y 8), no fue eterno. Estuvo acotado por un principio y un final.

Más allá de toda interpretación o simbolismo teológico, veo en este terrible evento que afectó a la humanidad de esos días, un acto de profilaxis universal por parte de Dios. Las cosas estaban en un extremo
tan degeneradas que fue necesaria una limpieza radical en gran escala.

El evento …

La historia de Rodrigo «el perfecto»

Rodrigo conoció a Cristo en su adolescencia, desde el primer día se enamoro tanto de Dios y busco sus caminos de una forma especial. Leía cada día la Biblia, oraba cada día de tal manera que logro forjar un
hábito diario de comunión con Dios. Rodrigo busco tanto de Dios que cada vez que aprendía algo nuevo buscaba más por aprender, su oración era sencilla: “Dios respáldame, Dios dame sabiduría”, y la realidad es que su oración era efectiva, pues Dios derramo sobre Rodrigo una sabiduría hermosa a pesar de su corta edad y el respaldo de Dios se podía observar fácilmente a través de las obras que Rodrigo realizaba para gloria de Dios.

Rodrigo creció en un ambiente un tanto legalista, pero que al mismo tiempo le sirvió para ser el hombre que llego a ser, pues a sus veinticinco años Rodrigo era un predicador respetado, un siervo de Dios admirado y un ejemplo a seguir.

Rodrigo trataba hasta en lo más mínimo agradar a Dios, a veces parecía que exageraba en algunas cosas, pero no importando e…

Que él sea todo para ti

Hace años me paré frente al altar al lado de mi esposa, cuando oí a mi padre (quien era el ministro) pedir a Gwen: "¿Quieres que David sea tu esposo legítimo?". Intercambiamos votos, cada uno dijo: "Sí, acepto". Gwen me ha amado de mil maneras diferentes, pero nunca mejor, nunca más que cuando me dejó de ser el hombre de la casa. Tomó un tiempo antes de que ella se hiciera a un lado y me dejara hacer lo que el "marido" debía hacer, sobre todo porque yo no soy en realidad tan mecánico. Pero ella, con mucha táctica, aprendió a alentarme para cumplir este papel.

Dios pretendió que el esposo y su esposa reflejaran Su relación con nosotros, Su novia: "Porque tu marido es tu Hacedor" (Isaías 54:5). Somos "una esposa ataviada para su marido" (Apocalipsis 21: 2). Pero Jesús no es como un esposo terrenal. Cuando Él dice "Sí, acepto", ¡Él tiene toda la potestad y la gloria para verlo realizado! Tú puedes encontrar los votos de amor del…

«El mayor regalo»

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Un diario de Calcuta, India, relata la entrevista entre un pastor evangélico y un joven brahmán. Durante la conversación, el joven dijo: «Encuentro en el cristianismo muchas doctrinas que también están en el hinduismo. Sin embargo, ustedes tienen algo en su religión que nosotros no tenemos». «¿Y qué tenemos nosotros que no se encuentra en el hinduismo?», preguntó el pastor. La respuesta del brahmán fue conmovedora: «Un Salvador».

Navidad es la celebración de la llegada al mundo de nuestro Salvador. La conmemoración de esta fecha tan especial debería destacarse por la exaltación, la adoración y el testimonio de su nombre. Pero ¿qué pasa con nuestra Navidad? ¿Acaso esta celebración promueve la gratitud y la exaltación? No podemos dejar que el Niño de la Navidad se vuelva invisible y quede escondido tras los regalos y los adornos de esta época del año, que cada vez es más secular y comercial. «… que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor» (Lucas 2:1…

Gracia poderosa

La mayoría de cristianos tienen preocupaciones apremiantes en sus vidas; un niño que está huyendo de Dios, un matrimonio lleno de tensión, un montón de cuentas pendientes y sin dinero pagarlas. ¿Por qué deberías estar preocupado por volver a caer en las obras si estás enfrentando este tipo de problemas?

Creo que no hay ningún problema más práctico que una mentalidad esclavista de “obras sobre gracia”. Tiene implicaciones diarias porque afecta directamente la forma en la que enfrentas tus problemas.

Digamos que un joven con una adicción a la pornografía quiere ser libre. Él también tiende a tener una mentalidad de "obras". Una noche él lee el siguiente pasaje: "¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra" (Salmo 119:9). El joven cree que si lee su Biblia más, hallará libertad. A continuación, lee un pasaje que dice: "Orad los unos por los otros". Así que va al grupo de responsables de hombres y les pide que oren por él.

Todas las acciones …

¿Donde está Dios?

Eran enormes pilas de cartas, y cada día entraban nuevas. Llegaban entre cincuenta y cien cartas diarias, principalmente de Europa y América, aunque también del resto del mundo. Su destino era el correo de Jerusalén, y las autoridades no sabían qué hacer con ellas. Eran cartas que iban dirigidas a «Dios en Jerusalén».

Una carta iba dirigida así: «El Señor del mundo. Trono de gloria. Séptimo cielo. Jerusalén.» Algunas de esas cartas contenían peticiones de ayuda, especialmente de solteras que buscaban esposo. Otras venían de niños que habían sido abandonados. El jefe de correos se vio obligado a tomar la decisión de quemar todas esas cartas. «No podemos hacer otra cosa con ellas», concluyó.

Esta noticia de un número crecido de cartas enviadas a Jerusalén y dirigidas a Dios debe hacernos reflexionar. Que haya tanta gente en el mundo urgentemente necesitada y que no sabe cómo hallar a Dios es sumamente triste.

Que haya necesidad de dirigirse a Dios es evidente. Que este haya sido el anhe…

¿Quien decide lo que es malo o no?

Vivimos en una época donde las cosas que eran malas antes ya no lo son y no porque lo dejaron de ser, sino porque nuestra cultura acomodada va haciendo de lo malo bueno y de lo bueno malo.

Otros dicen que hemos avanzado, que ya no somos tan ingenuos como antes, pero yo me pregunto: ¿Sera que ya no somos ingenuos o será que hemos perdido aquella sensibilidad espiritual que nos hacia evitar hacer el mal?

Yo leo en la Biblia que dice: “Jesucristo nunca cambia: es el mismo ayer, hoy y siempre.” Hebreos 13:8 (Traducción en lenguaje actual). Y Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” Mateo 24:35 (Reina-Valera 1960).

Hoy reflexionaba sobre ¿Quién decide lo que es malo o no lo es?, la realidad es que actualmente somos nosotros mismos basados en nuestras ideas los que catalogamos de malo o de bueno algo, cuando realmente quien debería determinar eso es Dios a través de su Palabra.

Y es que cuando vamos a su Palabra, a la Biblia, podemos encontrar las respuestas…

Perseguido

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?… —Salmo 27:1

Alguien me perseguía. En un pasillo oscuro, giré en una esquina para subir por una escalera y, deteniéndome en seco en mi trayecto, me alarmó lo que vi. A los pocos días, volvió a ocurrir. Pasé por el fondo de una de mis cafeterías favoritas y percibí la sombra grande de una persona que se me acercaba. Sin embargo, ambos incidentes terminaron con una sonrisa… ¡me había asustado de mi propia sombra!

El profeta Jeremías habló sobre la diferencia entre los miedos reales y los imaginarios. Algunos de sus compatriotas judíos le pidieron que averiguara si el Señor quería que se quedaran en Jerusalén o que volvieran a Egipto para protegerse, porque temían al rey de Babilonia (Jeremías 42:1-3). El profeta les dijo que, si se quedaban y confiaban en Dios, no tenían por qué tener miedo (vv. 10-12). No obstante, si regresaban a Egipto, el temido rey los encontraría (vv. 15-16).

En un mundo de peligros reales, el Señor le había dad…

De espía a espía

… Invoqué en mi angustia al Señor, y él me oyó… —Jonás 2:2
Cuando nuestra hija era demasiado pequeña para gatear o caminar, inventó una manera de esconderse de la gente cuando deseaba estar sola o hacer lo que quería. Simplemente, cerraba los ojos. Pensaba que, si ella no veía a nadie, tampoco podían verla. Usaba esta táctica cuando alguien desconocido trataba de saludarla en el automóvil, sentada en su silla alta en casa cuando no le gustaba la comida, e incluso al oírnos decir que era hora de ir a dormir.
Jonás tuvo una estrategia más madura para esconderse, pero el resultado no fue mejor que el de nuestra hija. Cuando Dios le dijo que hiciera algo que él no quería, huyó en la dirección opuesta. No obstante, pronto descubrió que no había dónde esconderse del Señor. Las Escrituras están repletas de historias en las que Dios encuentra personas que no querían ser halladas (Éxodo 2:11–3:6; 1 Reyes 19:1-7; Hechos 9:1-19).
Tal vez has estado tratando de esconderte de Dios o piensas que Él…

«Que él sea el todo para ti»

Hace años me paré frente al altar al lado de mi esposa, cuando oí a mi padre (quien era el ministro) pedir a Gwen: "¿Quieres que David sea tu esposo legítimo?". Intercambiamos votos, cada uno dijo: "Sí, acepto". Gwen me ha amado de mil maneras diferentes, pero nunca mejor, nunca más que cuando me dejó de ser el hombre de la casa. Tomó un tiempo antes de que ella se hiciera a un lado y me dejara hacer lo que el "marido" debía hacer, sobre todo porque yo no soy en realidad tan mecánico. Pero ella, con mucha táctica, aprendió a alentarme para cumplir este papel.

Dios pretendió que el esposo y su esposa reflejaran Su relación con nosotros, Su novia: "Porque tu marido es tu Hacedor" (Isaías 54:5). Somos "una esposa ataviada para su marido" (Apocalipsis 21: 2). Pero Jesús no es como un esposo terrenal. Cuando Él dice "Sí, acepto", ¡Él tiene toda la potestad y la gloria para verlo realizado! Tú puedes encontrar los votos de amor del…

El fundamento correcto

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. —Mateo 7:24

«Tengo malas noticias —dijo el constructor que estaba restaurando una casa vieja que yo había heredado—. Cuando empezamos a convertir la mitad posterior del garaje en su oficina, descubrimos que las paredes casi no tienen cimientos. Tendremos que demolerlas, cavar un cimiento adecuado y volver a empezar».

«¿No se puede evitar? —le rogué, calculando silenciosamente el costo extra—. ¿Y si solo lo emparcha?». Pero el constructor insistió: «Si no llegamos a la profundidad correcta, el inspector no lo aprobará. Es vital tener un buen cimiento».

El cimiento correcto marca la diferencia entre algo duradero y algo temporal. Jesús sabía que, aunque los fundamentos no se vean, son esencialmente importantes para la fortaleza y la estabilidad de la casa (Mateo 7:24-25); en especial, si los elementos de la naturaleza la afectan. Él también conocía el corazón de…

Gracia poderosa

La mayoría de cristianos tienen preocupaciones apremiantes en sus vidas; un niño que está huyendo de Dios, un matrimonio lleno de tensión, un montón de cuentas pendientes y sin dinero pagarlas. ¿Por qué deberías estar preocupado por volver a caer en las obras si estás enfrentando este tipo de problemas?

Creo que no hay ningún problema más práctico que una mentalidad esclavista de “obras sobre gracia”. Tiene implicaciones diarias porque afecta directamente la forma en la que enfrentas tus problemas.

Digamos que un joven con una adicción a la pornografía quiere ser libre. Él también tiende a tener una mentalidad de "obras". Una noche él lee el siguiente pasaje: "¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra" (Salmo 119:9). El joven cree que si lee su Biblia más, hallará libertad. A continuación, lee un pasaje que dice: "Orad los unos por los otros". Así que va al grupo de responsables de hombres y les pide que oren por él.

Todas las acciones …

El significado del amor

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. —Romanos 5:8

Hace años, le pregunté a un joven comprometido para casarse: «¿Cómo sabes que la amas?». Fue una pregunta tendenciosa, con la intención de ayudarlo a analizar las motivaciones de su corazón en cuanto al futuro matrimonio. Después de pensar detenidamente durante unos momentos, respondió: «Sé que la amo porque quiero pasar el resto de mi vida haciéndola feliz».

Hablamos sobre el significado de sus palabras y el precio que implicaba esa actitud generosa: procurar constantemente el bienestar de la otra persona, en vez de colocarse uno en primer lugar. El amor verdadero tiene mucho que ver con el sacrificio.

Esta idea está en armonía con la sabiduría de la Biblia. En las Escrituras, hay varias palabras griegas traducidas «amor», pero la más elevada en su significado es ágape: el amor definido e impulsado por el sacrificio personal. La expresión más genuina de este amor la vemos …

Una palabra fresca cada día

Dios está hablando cada día una palabra fresca para todos los que quieran escuchar, pero muchos no pueden oírla porque sus corazones se están endureciendo. En Hebreos leemos: "Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones" (Hebreos 3:7-8). La voz de Dios es una voz de "hoy". Él quiere escuchemos Su voz cada minuto.

Jesús nos advirtió respecto a los oidores cuyo terreno es pedregoso: "Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan" (Marcos 4:16-17). Esto se refiere a los que les gusta oír, que reciben todo lo que Dios dice con gozo. Pero la Palabra no se arraiga en ellos. La voz de Dios no los cambia. Permanecen inquebrantables, con sus corazones convirtiéndose en piedra. ¿Dónde están los corazones de piedra? ¿En la cá…

Música y megáfono

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros. —2 Corintios 4:7

Christopher Locke compra trompetas, tubas y trombones viejos y los transforma en amplificadores acústicos para iPhones y iPads. Sus creaciones se basan en los altavoces con aspecto de trompeta de los primeros fonógrafos usados a finales del siglo xix. La música reproducida a través de este Tele-fonógrafo Analógico tiene un «sonido más poderoso, nítido, rico y profundo» que el que se oye en los pequeños altavoces de los artefactos digitales. Además de ser obras de arte interesantes, estos rescatados instrumentos de bronce no necesitan electricidad para amplificar la música que le encanta a la gente.

Las palabras de Pablo a los cristianos en Corinto nos recuerdan hoy que, al vivir para Cristo y hablarles de Él a los demás, nosotros no somos la música, sino simples megáfonos: «Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros co…

Cristo nos ha hecho libres

Piensa en todas estas benditas cosas: oración íntima con el Señor; leer Su maravillosa Palabra y compartir Su Evangelio con alegría. Todas éstas son maravillosas prácticas que garantizan una vida plena y feliz. Sin embargo, a menudo hacemos de ellas obras basadas ​​en el mérito, labores arduas del deber. Al hacer esto, descuidamos “una salvación tan grande”, una gracia salvadora que no falla. Verás, incluso cuando fallamos, el Nuevo Pacto no falla. De acuerdo con Pablo, esa verdad debería hacernos libres, no esclavizarnos.

“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” (Gálatas 5:1). A lo largo de esta epístola Pablo le pregunta a los creyentes: “¿Por qué volver al antiguo pacto de las obras? Ese sistema sólo los esclavizaría de nuevo. Se les ha dado el Nuevo Pacto, que les brinda la libertad de amar y servir a Dios con plena libertad”.

Pablo les recalcó esta verdad a los Gálatas, diciéndoles que el Evangelio nos…

Nuevo en la familia

… habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. —Lucas 15:7

Durante un viaje con un coro de una escuela secundaria cristiana, para apoyar la obra misionera en Jamaica, fuimos testigos de una demostración práctica del amor de Dios. El día que visitamos un orfanato para niños y jóvenes minusválidos, nos enteramos de que Diego, uno de los chicos al que nuestro grupo había conocido y que tenía parálisis cerebral, iba a ser adoptado.

Cuando la pareja que lo iba a adoptar llegó a la «base» donde estábamos alojados, fue un gozo hablar sobre él, pero aun mejor fue lo que sucedió después. Todavía nos encontrábamos allí cuando Diego y sus nuevos padres volvieron tras haberlo retirado del orfanato. Mientras la flamante mamá abrazaba a su hijo, los estudiantes se reunieron alrededor de ella y cantaron canciones de alabanza. Las lágrimas fluían… lágrimas de gozo. ¡Y Diego estaba radiante!

Más tarde, uno de nuestros …

«Ella lo hizo por mi»

"Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume… Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies" (Lucas 7:37-38, 44-46).

¿Alguna vez has lavado los pies de Jesús con tus lágrimas? ¿Alguna vez has venido a Él sin pedirle nada para ti mismo, para tu ministerio o para tu familia? ¿Has venido simplemente a derramar en Él una dádiva de incienso, un frasco de alabastro de amor y de adoración? Escucha el clamor de Su corazón: "¡No me di…

Vergüenza: La mentira del diablo

La voluntad de Dios es que cada uno de nosotros lo busquemos diariamente, que lo hagamos el centro de nuestra vida y que diariamente reconozcamos nuestra necesidad inmediata de Él. Sin embargo a diferencia de Dios el enemigo de nuestras almas quiero totalmente lo contrario, por lo que usará cualquier medio que se le presente para hacer que te alejes de Dios y una de sus formulas favoritas es: La vergüenza.

Cuando me refiero a la vergüenza en especial me quiero referir al sentimiento o reacción que nos provoca el haber fallado a Dios independientemente de la forma que le hayamos hecho. Y es que sentir vergüenza es aquella sensación que nos quiere evitar el acercarnos a Dios o pedirle perdón porque esa misma sensación nos hace sentir, sucios, hipócritas, malos, etc. Por lo cual nos da esa vergüenza de ir “nuevamente” a pedir perdón a Dios quizá por lo mismo que ya en innumerables veces le hemos pedido.

¿Está mal que nos de vergüenza?, definitivamente no está mal, al contrario eso habla …

«El ojo que nunca duerme»

Primero transfirió una suma relativamente pequeña, de cien dólares. Luego, al ver lo fácil que fue hacerlo, simplemente endosó un cheque y transfirió doscientos dólares más. La transferencia la hacía de la cuenta de la compañía donde trabajaba a su propia cuenta bancaria. Fue así como en dos años Tomasa González transfirió fraudulentamente casi un millón cien dólares a su cuenta personal.

Lo curioso de este caso es que Tomasa González era una empleada de confianza de la Agencia de Detectives Pinkerton, de California, especialista en investigar fraudes, robos, estafas y malversaciones. El lema de la firma era: «El ojo que nunca duerme». Pero con respecto a Tomasa González, ese ojo se durmió.

Lo cierto es que no hay nada humano que sea totalmente perfecto. La Agencia de Detectives Pinkerton tenía 141 años de existencia. Contaba con los mejores detectives privados y un equipo electrónico de primera. Investigaba a todo el mundo, es decir, a todo el mundo menos a sus propios empleados. «El…

Trabajar para el viento

… Por tanto, ¿qué provecho tiene el que trabaja para el viento? —Eclesiastés 5:16 (lbla)

El Ferrari valorado en 200.000 dólares quedó bajo el agua en una carretera y no sirvió más. Su dueño había intentado pasar por lo que parecía ser un charco, sin darse cuenta de que el agua subía rápidamente y se hacía más profundo. Cuando el agua llegó a la altura de los guardafangos, el motor de 450 caballos de fuerza se detuvo. Menos mal que el hombre pudo salir del automóvil y refugiarse en un terreno elevado.

El coche deportivo inundado me recuerda el comentario de Salomón: «esas riquezas se pierden por un mal negocio» (Eclesiastés 5:14 lbla). Los desastres naturales, los robos o los accidentes pueden quitarnos los bienes más preciados. Aunque seamos capaces de protegerlos, no podremos llevarlos al cielo (v. 15). Entonces, Salomón se pregunta: «¿qué provecho tiene el que trabaja para el viento?» (v. 16). Es inútil trabajar solamente para conseguir posesiones que, en definitiva, desaparecerán.

Pasando tiempo con Jesús

¿Por qué Jesús dijo: "Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público" (Mateo 6:6)? Porque el Señor desea tener intimidad. ¡Él quiere estar encerrado a solas con el amor de Su corazón! Hay muchos que oran, que nunca faltan a una reunión de oración. Asisten a cualquier reunión en casa y ciertamente es escritural de que dos o tres estén de acuerdo en oración. Pero vendrá una Palabra del Señor, y Él susurrará: "Ven solo, cierra la puerta, que sólo estemos tú y yo". La oración en secreto es la cosa más íntima que puedes compartir con tu Señor. Si no tienes este tipo de relación, no lo conoces, en realidad.

Sin intimidad con Jesús, incluso tus buenas obras pueden volverse malas: "Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé:…

¿Esta todo bien?

Él comenzó a garabatear algunas palabras en un papel. De repente, desvió su mirada hacia un costado y encontró una pequeña nota escrita por su esposa. Cerro sus ojos e imágenes de la memoria lo visitaron: su hijo, de apenas cuatro años, estaba acostado en la cama a causa de una fiebre fatal. Las imágenes lo transportaron a su ciudad, arrasada por un gran incendio. En un abrir y cerrar de ojos, vio que todos sus negocios e inversiones, fruto de mucho trabajo, desaparecían.

Observó también la imagen de su esposa junto a él, proyectando un largo viaje en barco. Ella iría antes con las cuatro hijas y él lo haría después de cerrar un negocio importante. Aún podía sentir aquellos abrazos tan amorosos que intercambiaron cuando se despidieron. Miró nuevamente y en detalle aquella nota, que decía: «Estoy a salvo, pero sola». Las lágrimas surcaron su rostro mientras pensaba en aquellas palabras.

El barco que llevaba a su familia colisionó con otro en alta mar y 226 pasajeros perdieron la vida; …

Perdonado

“De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar” (Daniel 9:9 a)

Louis Silvie Zamperini, hijo de italianos emigrantes a los Estados Unidos nació en Nueva York el 17 de enero de 1917. Poco tiempo después, su familia se trasladó a California donde Zamperini comenzó el colegio y donde hubo de enfrentar grandes dificultades para adaptarse, ya que en su casa solo hablaban italiano y por tanto, en la escuela fue objeto de burlas por parte de sus compañeros. Para lidiar con la presión, Zamperini encontró un lugar en el equipo de atletismo, en el que pronto se destacó por su velocidad y siguió practicando en toda su etapa escolar. A la edad de diecisiete años ganó el campeonato de California de los cinco mil metros. A los diecinueve logró clasificar para los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. En la competencia alcanzó el octavo lugar, pero en su última vuelta fue tan veloz que deslumbró hasta el mismísimo Hitller, quien quiso conocerlo en persona y lo llamó: “El chico de esa úl…

Otra maravilla de la creación

Luego de intensas negociaciones que se iniciaron en la década de 1960, el 26 de abril de 1973 Brasil y Paraguay firmaron el Tratado de Itaipú, con el que aprovechaban al máximo el potencial hidráulico del río Paraná, recurso natural común que sólo podía explotarse en condominio por tratarse de una frontera entre las dos naciones. De ahí que en mayo de 1974 se creara la empresa binacional Itaipú con el fin de construir y posteriormente administrar una central hidroeléctrica con un régimen jurídico único en el mundo, ya que sería regida por el Tratado mismo y por las normas del Derecho Internacional Público.

La construcción se llevó a cabo en seis fases entre 1975 y 2006. Antes de la cuarta fase, en la que en mayo de 1984 Itaipú comenzó a generar energía, fueron necesarias la excavación del canal de desvío del río Paraná; la construcción de la represa de roca; la instalación del patio industrial; la ejecución de la estructura de control, de las ataguías principales y del efectivo desvío…

Limpiar el armario

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón… —Salmo 139:23

Hasta hoy, puedo oír a mi madre diciéndome que fuera a ordenar mi cuarto. Obedientemente, iba y empezaba a hacerlo, pero enseguida me distraía leyendo el libro de historietas que, supuestamente, debía guardar. Poco después, la distracción terminaba cuando ella me advertía que, en cinco minutos, iría a revisarlo. Como no podía acomodar todo en tan poco tiempo, escondía en el armario lo que no sabía dónde poner, hacía la cama y esperaba que ella entrara… deseando que no revisara el armario.

Esto me recuerda lo que muchos hacemos con nuestra vida. Ordenamos lo de afuera, esperando que nadie mire dentro del «armario» donde hemos escondido nuestros pecados con excusas y culpando a los demás.

El problema es que, aunque exteriormente luzcamos bien, somos bien conscientes del lío que tenemos adentro. El salmista nos alienta a someternos a la inspección purificadora de Dios: «Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis p…

Amando a Jesús

¡Jesús sabe lo que se siente ser traicionado! Él fue paciente y misericordioso mientras Su amada Israel le estaba siendo infiel a lo largo de toda la historia, cometiendo adulterio espiritual vez tras vez. El corazón de Jesús está buscando una esposa fiel. Él anhela un pueblo que tenga ojos sólo para Él y que no deje que nadie se meta en el medio.

¿Qué es lo que le da alegría a una esposa o un esposo? Es la fidelidad, la capacidad de mirarse a los ojos y ver confianza. ¡Sin mentiras ni secretos! Lo mismo debe ser para con nuestra relación con Jesús "Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias" (Proverbios 31:10-11). ¿Puede Jesús mirar dentro de nuestros corazones y confiar en nosotros con seguridad?

Conozco a una congregación de hermanas que pasan horas, tan sólo "amando a Jesús". Ellas se arrepienten por la infidelidad de la novia i…