24 enero 2015

Dame tu palabra

Muchos cristianos de hoy son lo que yo llamo: creyentes "pan", viven sólo de pan, siempre pidiéndole a dios que demuestre Su fidelidad. Tienen un hambre interior y creen que saben lo que puede saciarlo.

Durante la mayor parte de mis primeros años en el ministerio, yo fui un cristiano "pan". Tenía una profunda hambre, impulsado por una necesidad inexplicable. Cuando pensaba que necesitaba una nueva iglesia, ¡la recibía! Cuando pensaba que necesitaba un programa de televisión, ¡lo obtenía! Cuando necesitaba multitudes, ¡las tenía! Estas eran todas, cosas buenas en sí mismas, pero pasaron años, en los que yo oraba: "¡Dios, demuéstrame tu poder! Tengo deudas, ¡así que envíame dinero! ¡Bendíceme, Señor! ¡Bendice mi ministerio! ¡Responde mis oraciones! Quiero mostrar al mundo que Tú tienes todo el poder. ¡Sana a los enfermos para demostrar que eres el mismo hoy!"



Rara vez Dios encuentra un cristiano cuya única meta en la vida es conocerle y hacer Su voluntad, tal como lo hizo Jesús, y que nunca cuestione: "Dios, ¿dónde estás?", pero en lugar de ello, ore: “Dios, ¿dónde me encuentro respecto a este asunto de la obediencia y la dependencia?"

Cuando nos encontremos ante el tribunal, no seremos juzgados por cuántos enfermos hemos sanado, ni por cuántos demonios hemos echado fuera, ni por cuántas oraciones nos han sido respondidas, ni cuántos milagros hemos logrado. Seremos juzgados según nuestra dependencia y obediencia a Su Palabra y a Su voluntad.

En nuestros tiempos, hemos dominado el arte de “ordenar” a Dios. Ordenamos al diablo y a los demonios; ordenamos que las fortalezas caigan. Todo esto es bueno, pero pensemos en cuán a menudo, clamamos: "¡Oh Dios, ordéname Tú a mí! Dime lo que debo hacer. Muéstrame cómo hacer Tu voluntad, cómo obedecer a cada palabra que sale de Tu boca".

A través de estas cosas, Dios nos está diciendo: "Yo quiero ser tu único recurso, tu única esperanza. Quiero ser el único objeto de tu confianza". Mi clamor es: "¡Oh Dios, encárgate de mi dinero; sólo dame Tu mente! Encárgate de mi salud, mi familia y mis necesidades; sólo dame Tu Palabra".

David Wilkerson
Via davidwilkersoninspanish.blogspot.com