30 junio 2015

Dios es suficiente

Hace más de cien años, un inventor francés apareció con un maravilloso invento llamado figuras en movimiento. Se enteró de que al organizar una secuencia de fotografías y moverlas rápidamente frente a una luz brillante, daba una impresión de la vida real delante de los ojos.

Este inventor sabía que estaba en algo especial, así que programó un estreno para lo que sería una de las más famosas demostraciones públicas de una película en la historia. Las expectativas eran tan altas como los dignatarios e invitados que llenaron el auditorio. La película, "La llegada de un tren a una estación", sólo duró cincuenta segundos, pero tuvo un impacto poderoso, demasiado poderoso, de hecho. Mostraba un tren resoplando directamente hacia la cámara y algunos historiadores afirman que cuando la gente lo vio, entraron en pánico. Con una experiencia sin contexto, ¡pensaron que un tren real estaba a punto de atropellarlos!



Sin embargo, ¡todo era una ilusión! Las personas estaban convencidas de que sus vidas estaban en peligro cuando en realidad lo que experimentaron fue meramente humo y espejos.

Este es el truco de Satanás juega con nosotros cada vez que nuestra fe es desafiada. En dichos momentos, nuestras necesidades parecen ser mayores que nuestros recursos. Pareciera que nuestro sueño dado por Dios será destruido por un tren fuera de control. Ahí es cuando el diablo nos dice: "Se acabó. Esto es demasiado para ti". Pero la "realidad" que Satanás presenta es superficial. La verdad es que Jesús es más grande que cualquier dificultad que enfrentemos. Él sostiene nuestra realidad en Sus manos, y esa realidad es la victoria.

Cuando todo parece estar perdido frente a un problema, Jesús nos dice que no huyamos, sino que nos debemos "recostar" (Juan 6:10).

Cuando Jesús se enfrentó a una gran multitud hambrienta, "él sabía lo que había de hacer" (Juan 6:6). La confianza de Cristo se basó en Su sentido de la realidad de Dios detrás de cada situación. Y así Él instruyó a los discípulos: "Hagan que se recueste la gente, porque el Padre está a punto de satisfacer esta necesidad. Es hora de confiar en que Él proveerá todo lo que esa situación requiera".

Amigo, Dios es suficiente para cada circunstancia que podamos enfrentar.

Gary Wilkerson