El favor mayor

“Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí” (Éxodo 33:15).

Moisés sabía que algo de Dios superaba a Sus bendiciones y aún a Sus obras sobrenaturales. Él sabía que más allá del favor ilimitado de Dios había un favor mayor, un favor que no se encuentra en las cosas que Él hace, sino sólo en Quien Él es.

UN CIELO SIN LA PRESENCIA DE DIOS
Un famoso escritor cristiano planteó la siguiente pregunta: "¿Qué pasaría si el cielo fuera un lugar donde pudieras tener todo lo que has deseado -donde todos tus sueños y deseos se hagan realidad- pero Dios no estuviera allí? ¿Querrías ir?”. Es una pregunta legítima para cualquier cristiano. ¿Deseamos tener las bendiciones de Dios sin conocerlo a Él, el Dador de todo bien? ¿O como Moisés, preferiríamos ser despojados de toda bendicion en lugar de perder la presencia de Dios?
Yo no tomo las bendiciones de Dios a la ligera, y tampoco lo hace su Palabra. Casi no hay libro de la Biblia que no mencione la preocupación de Dios por los pobres. La pobreza afecta a todos los ámbitos de la vida, y tenemos que dar alimento a los hambrientos, esperanza a los abatidos y sanidad a los quebrantados de corazón. Pero para aquellos de nosotros que conocemos las bendiciones abundantes de Dios, Moisés transmite algo importante: Incluso el pan de cada día palidece en comparación con conocer a Dios.

SIN JESÚS NADA TENEMOS
No es que los cristianos de hoy no sean agradecidos por las bendiciones de Dios. Nuestro problema es que nos detenemos allí. Decimos: "Señor, tu gracia ilimitada es suficiente para mí." Pero eso no es suficiente. Podemos tener el mejor matrimonio, el hogar mas hermoso, el trabajo más satisfactorio, y los mejores hijos, pero si Jesús no está en medio de todo, nada tenemos.

¿Estamos dispuestos a declarar junto con Moisés: "Señor, si Tú no estás aquí, yo no sigo"? Si es así, Dios nos va a responder de la manera en que lo hizo con Moisés: "Mi presencia irá contigo, y te daré descanso" (Éxodo 33:14).

Gary Wilkerson