Y usted ¿qué quería ser cuando fuera grande?

Romanos 9:21 Reina-Valera 1960 (RVR1960) ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

Una de las historias que mi madre cuenta con mayor entusiasmo acerca de mi es cuando se acuerda de lo que yo quería ser de pequeño, cuenta que mi mayor ilusión era ser cartero y cuando me preguntaban que porqué quería ser cartero mi respuesta era que veía con gran ilusión al cartero de nuestro barrio (vivíamos en Alemania en aquel entonces), pues las personas se ponían muy contentas a l recibir correspondencia y era mi intención el hacer felices a las personas también.

Muchos de nosotros tenemos muchos sueños acerca de lo que queremos ser un futuro ó de lo que hubiéramos querido ser al llegar a nuestra edad adulta, pero la realidad es que muchas personas simplemente terminan siendo lo que pueden ó lo que las circunstancias les permiten, no porque lo hayan hecho mal, ni porque no se hayan esforzado lo suficiente, sino porque en ocasiones van tomando lo que tienen a la mano, lejos de pensar en que Dios tenía previamente un plan para sus vidas, el cual es parte de su voluntad y mejor que cualquier plano ó sueño que hubiéramos podido albergar en nuestro corazón.

Afortunadamente no terminé siendo cartero y no porque sea algo malo, sino porque no era lo que Dios tenía para mi, sin embargo envío mensajes diariamente a las personas con la intención de ayudarles en su fe y a relacionarse de mejor manera con Dios, y créame que al igual que antes es mi ilusión el hacer sonreír a las personas cuando reciben mis comunicados de manera diaria.

Cuando conocemos la palabra de Dios, nos damos cuenta de que Dios tiene un propósito específico para nuestras vidas, en el cual está contenido cada detalle de lo que espera que hagamos, empezando por nuestro nombre tiene que tiene un significado orientado hacia el plan de Dios y a lo largo de nuestros días irá revelando los detalles de lo que quiere y necesita desarrollar en nosotros.

Pero tenga en cuenta esto, no importa qué es lo que Dios pretenda para nosotros, siempre espera que seamos vasos, es decir contenedores de su Espíritu, eso quiere decir que las visiones individuales, los planes de gloria personal y el buscar ser aclamados por nuestros propios méritos no tienen cabida en esa visión de Dios, y es por eso que muchos solo son lo que pudieron ó lo que las circunstancias les permitieron.

Afortunadamente esto no es limitativo, por el contrario, Dios es un Dios que siempre ha estado ahí y siempre ha pretendido bendecirnos y sobre toda otra cosa, usarnos, todo es cuestión de que entendamos de que de una u otra manera, no somos más que recipientes, ya sea de su Espíritu ó de cualquier otra cosa, de modo que si las cosas no fluyen como la Biblia nos lo dice, seguramente no estamos llenos de ese Espíritu que no todo lo hace, sino que nos da la capacidad de hacer cosas asombrosas para extender el Reino de Dios y hacer que el bien y el favor de Dios nos persigan.

Me encanta la palabra de Dios cuando veo citas como las de hoy, pues no importa la condición en la que nos encontremos, todo lo que tenemos que hacer es rendirnos a Él y Él enderezará todo lo que había equivocado en nosotros, de modo que dejaremos de ser lo que pudimos ó lo que las circunstancias nos permitieron y seremos lo que habíamos soñado + el propósito que Él tiene para nosotros.

Esto significa que no todos deben de ser pastores ó religiosos, por el contrario, hacen falta más astronautas hijos de Dios, hacen falta más abogados hijos de Dios, hacen falta más artistas hijos de Dios que contengan su Espíritu, no para que prediquen la palabra, sino para que prediquen con el ejemplo, para que lleven vidas dignas, para que sean exitosos en todo lo que hagan así como promete Josué 1:8 y que cuando les pregunten la clave de su éxito, puedan decir con toda libertad que es el Espíritu de Dios quien mora en ellos que les ha llevado a dimensiones inigualables y de gran autoridad y poder.

Piense bien y recuerde qué es lo que soñaba ser cuando era pequeño y permita que Dios habite en usted por medio de su Espíritu de modo que sus sueños se cumplan, como complemento y añadidura del cumplimiento del sueño de Dios en usted.

Rene Giesemann