Cómo funciona el cuerpo

Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo, porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. (1 Corintios 12:12-13)


En este capítulo, el apóstol comienza a utilizar una analogía que nos ayudará a entender cómo la iglesia está diseñada para funcionar. Pone frente a nosotros un cuerpo humano, y saca lecciones de él a través del resto del capítulo, en cuanto a su paralelo con el funcionamiento del Cuerpo de Cristo. Es más que una mera figura retórica el decir que la iglesia es el Cuerpo de Cristo. Dios realmente se toma eso en serio. Tanto es así que nos da una imagen visual de Su cuerpo por medio del cual obra hoy en día, y camina y examina y piensa por medio de lo que es el significado de la iglesia como Cuerpo de Cristo. Ahí comienza Pablo. “Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros”, dice, “así también Cristo”. Fíjate que no es “así también la iglesia”, porque es la iglesia más Cristo que constituyen el Cuerpo de Cristo. Si te pones en frente de un espejo y miras tu cuerpo, deberías de descubrir el hecho de que está dividido en dos secciones principales, la cabeza y el torso. La cabeza es el centro de control del cuerpo, mientras que el torso es la parte más grande del cuerpo, y la parte donde los miembros, los brazos, las piernas, etc., están pegados. Esto está especialmente diseñado para ayudarnos a entender cómo ha de funcionar la iglesia, ya que el cuerpo completo más la Cabeza constituyen el Cuerpo de Cristo.

Esta es una asombrosa declaración aquí de que somos parte de Cristo. Eso es lo que Pablo está diciendo. Nosotros constituimos los medios mediante los cuales Cristo funciona en el mundo, y es muy importante el considerar ese concepto en tu mente si quieres entender cómo funciona la iglesia. Es un Cuerpo con muchos miembros, y sin embargo es un solo Cuerpo. No son muchos cuerpos, muchas denominaciones. Todos están ligados juntos al compartir la misma vida, y están ligados con la Cabeza para que puedan funcionar como Sus medios de expresar Su vida a este mundo.

Pablo contesta la pregunta: “¿Cómo entramos a formar parte de ese Cuerpo?”. No fuimos nacidos a él como bebés; el Cuerpo de Cristo no consiste de todo el mundo, sólo de ciertos miembros. Su respuesta es clara: “porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo”. Ese es el “bautismo con el Espíritu Santo” predicho por Juan el Bautista y por Jesús mismo, cumplido por primera vez en el día de Pentecostés, y continuamente cumplido desde entonces cuando cualquiera cree en Jesús. Son bautizados entonces por el Espíritu al Cuerpo de Cristo y hechos partes del Cristo vivo, que ha estado obrando en el mundo a través de todos estos siglos.

La iglesia no es sólo un grupo de gente religiosa que se juntan para disfrutar de ciertas funciones mutuamente deseadas. Es un grupo de gente que disfrutan de la misma vida, que pertenecen al mismo Señor, que están llenos del mismo Espíritu, que son dado dones por ese mismo Espíritu, y que tienen la intención de funcionar juntos para cambiar al mundo por la vida de Dios. Esa es la obra de la iglesia.

Gracias, Padre, que soy parte del Cuerpo de Cristo. He sido bautizado a un Cuerpo y hecho a beber de un Espíritu. Pido que por esa base pueda cumplir mi función en la vida para ser un instrumento de Tu obra justo donde vivo y trabajo.

Aplicación a la vida

¿Hemos considerado seriamente la Iglesia como el Cuerpo de Cristo en la tierra? ¿Cómo afecta esto nuestra misión y nuestra Fuente de poder y sabiduría de Cristo nuestra Cabeza?

Ray Stedman