05 junio 2017

¡Despierten, valientes!

“Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense…diga el débil: Fuerte soy. Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat” (Ver Joel 3:9-12).
Les ruego que oren conmigo: "Señor, aumenta nuestra fe", pero también les desafío a tomar la decisión de ser un valiente para Dios. Utilizo deliberadamente la expresión "rogar" porque creo que es apropiada y proporcional a nuestra causa y la importancia de los tiempos.

UNA ARDIENTE PASIÓN POR DIOS

El apóstol Pablo tenía un fuego que lo consumía. Le dijo a los corintios: "El amor de Cristo me constriñe [presiona]" (Ver 2 Corintios 5:14). Los asuntos del reino eterno que estaban en juego eran tan reales y hacían tanta presión sobre él, que dejó escapar un clamor con una intensidad que viaja como una flecha directa a nuestro corazón, trascendiendo los siglos y las culturas:

"Les ruego, en el nombre de Cristo, reconcíliense con Dios" (Ver 2 Corintios 5:20).

La realidad de esta ardiente pasión me consume hoy. Les ruego, reconcíliense con los anhelos y propósitos que Dios ha preparado para ustedes.

FE RENACIENTE

Hay una fe que renace y revive a los valientes. A menudo he pensado que si, por una fracción de segundo, el cielo se abriera para dar a conocer el alcance de la inmensidad e intensidad de los anhelos, amor e intención de Dios hacia la humanidad, la vida cristiana monótona tendría que dejarse de lado. No podríamos sentarnos de nuevo en otro servicio de iglesia, estando distraídos y desinteresados, con todas las películas y los reality shows sin sentido que se muestran en televisión.
Estimado lector, la voz de Dios se escucha en los corazones de millones de creyentes en todo el mundo: "¡Que despierten y revivan los valientes!"

Claude Houde