24 junio 2017

¿Y si...?

Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación y vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios, porque hemos testificado que Dios resucitó a Cristo, al cual no resucitó si en verdad los muertos no resucitan. Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que murieron en Cristo perecieron. Si solamente para esta vida esperamos en Cristo, somos los más dignos de lástima de todos los hombres. (1 Corintios 15:14-19)


Pablo considera esta pregunta: “¿Y si…?”. ¿Cómo sería el mundo si Jesús no hubiera sido levantado? Hubiera habido seis hechos que hubieran cambiado la historia si Jesús no se hubiera levantado. Primero, sin la resurrección toda la predicación hubiera sido una pérdida de tiempo. Todos los mensajes que jamás has escuchado o leído, todos los libros cristianos que has leído, toda la radio y los programas de televisión del evangelio que has escuchado hubieran sido una total pérdida de tiempo si Jesús no se hubiera levantado de entre los muertos.

Segundo, sin la resurrección, toda la fe cristiana sería en vano. ¿De qué serviría ir a la iglesia cada domingo por la mañana, o de ir al estudio bíblico, o siquiera de leer las Éscrituras, o intentar creer que Dios está ahí para ayudarte? Todo eso sería sin valor, inútil. Sería sólo un tipo de juego religioso. La vida sería reducida a una realidad triste y dura, sin ninguna esperanza ahora o más tarde.

Tercero, si la resurrección es mentira, los apóstoles son los mayores mentirosos del mundo. Se merecen ser tratados como los sumos mentirosos en vez de ser honrados como hombres de integridad y verdad. Son hipócritas y, peor que eso, son engañadores que nos han llevado a una total oscuridad y a un error total. Ahora, después de veinte siglos de la predicación de estas cosas, sin duda se han ganado el título de mayores mentirosos del mundo. Eso es lo que Pablo está diciendo. No puedes evitar eso, si no hay resurrección, porque los apóstoles invirtieron su reputación en el hecho de que Jesús se había levantado de entre los muertos.

El cuarto punto, y todavía peor: Si Cristo no fue levantado, entonces todos nuestros pecados todavía están con nosotros; todavía estamos en nuestros pecados. Eso significa que incluso concediendo que hay un Dios, entonces debemos al final presentarnos ante Él y dar cuenta de todo lo que hemos hecho. Y no hay forma de escapar la justicia con la cual Dios trataría el pecado. No hay sitio donde podamos escondernos; no hay esperanza de misericordia, ningún Cristo amante que diga: “He sufrido el castigo por ti; he tomado tu lugar; te he amado y me he dado a mí mismo por ti”.

La quinta cosa, Pablo dice, es: “Entonces también los que murieron en Cristo perecieron”. Todos aquellos seres amados que han ido a estar con el Señor, pensábamos, a quienes teníamos la esperanza de ver de nuevo, nunca los veremos otra vez. Nuestros hijos, nuestros padres, nuestros amigos, aquellos que fueron tomados de pronto, aquellos de los cuales nos despedimos con lágrimas, con la esperanza de que un día los veríamos de nuevo en gloria, nunca los veremos otra vez. Un terrible silencio ha caído; se han perdido para siempre.

Finalmente, el sexto hecho: “Si solamente para esta vida esperamos en Cristo, somos los más dignos de lástima de todos los hombres”. Incluso el presente es cambiado. Tenemos que renunciar a nuestro bello sueño y volver a la frialdad, egoísmo, monotonía, gravedad y oscuridad. Todo es hecho peor por el hecho de que una vez pensábamos que habíamos escapado; una vez pensábamos que nos habíamos asido de algo maravilloso que nos daba gran gozo y paz y gloria y bendición. Pero si no hay resurrección, todo se desvanece y se nos quita; nuestra oscuridad es todavía más oscura debido a eso.

Gracias, Señor, por la esperanza y el propósito que la resurrección de Jesús me da.

Aplicación a la vida

La resurrección de Jesucristo es totalmente crucial a la fe cristiana, y a su vez ha cambiado el curso de la historia del mundo. ¡Considera al menos seis efectos que cambiarían la vida de forma radical que resultarían si Cristo no hubiera resucitado de entre los muertos, y sé maravillado por esta vasta e histórica realidad!

Ray Stedman