02 julio 2017

No me siento capaz

Muchas son las veces que por nuestra mente pasan pensamientos sobre lo que podemos y no podemos hacer, y no hablo de lo que es permitido, sino de lo que esta a nuestro alcance realizar y no nos sentimos lo suficientemente buenos o capacitados para hacer. Constantemente nuestra mente es victima de pensamientos negativos cuando estamos planeando o decidiendo comenzar una nueva labor, ministerio o actividad, frases como: “No me siento capaz” invaden nuestras ganas y terminan por acabar con la disposición que había en nuestro corazón.

Hay momentos en los que nos encontramos en una batalla entre nuestro deseo y nuestra capacidad, o al menos lo que “creemos que es nuestra capacidad” y es que es muy común que junto con las ganas de servir a Dios vengan también los sentimientos de duda o temor, dudamos sobre nuestro llamado y tememos que nuestra capacidad no sea suficiente, y esos son grandes impedimentos para poder hacer lo que nos hemos propuesto.

A veces olvidamos que Dios no espera encontrar personas perfectas, sino corazones dispuestos y decididos a atender su llamado, y es que Dios ve lo que a veces ni siquiera nosotros mismos podemos ver, Él simplemente examina el corazón, sin importar si eres el mas fuerte, el mas inteligente, o el de mejor posición social, cuando David fue ungido como rey, nadie creía en sus capacidades, ni siquiera lo presentaron junto con sus hermanos ante Samuel, Isaí le presentó a siete de sus hijos, pero Samuel le dijo: El Señor no ha escogido a ninguno de ellos.1 Samuel 16:10 (NVI), nadie imaginó que un muchacho pastor de ovejas llegaría a ser nombrado rey, y aunque la Biblia no menciona la reacción de David, seguramente el también quedó sorprendido con la elección, tal vez ni el mismo creía que fuera real lo que le estaba pasando, pero Dios había visto su corazón, y sabía que podía cumplir con el llamado.

Puede que las personas a tu alrededor no crean en tus capacidades o no están de acuerdo con tu llamado, puede ser que tu mismo te sientes inseguro de todo lo que puedes hacer, y es que a veces nosotros mismos no creemos en la capacidad que Dios ha colocado en nuestra vida, pero Él nunca se equivoca al elegir, algo ha visto en ti que le ha placido hacerte parte de sus planes y eso es suficiente para terminar con la idea de sentirte incapaz.

Tal vez las dudas o el temor te han hecho pensar que no eres la mejor opción o la mejor persona que  Dios puede elegir, tienes miedo de fallar, sientes que te queda grande el ministerio y has puesto atención a las criticas que has recibido, pero si Dios ha decidido que seas tu el poseedor de ese gran talento, no lo desperdicies con temores e inseguridades, confía en que si Dios te ha escogido es porque verdaderamente eres capaz de cumplir con su llamado.

Cuando David se enfrentó a Goliat no sabía ni siquiera usar una armadura, era tan pesada que no podía caminar con ella puesta y tuvo que quitársela, no estaba entrenado para la guerra, ¡Cómo vas a pelear tú solo contra este filisteo! —replicó Saúl—. No eres más que un muchacho, mientras que él ha sido un guerrero toda la vida, pero David confiaba en que Dios le daría las armas para saberse enfrentar al gigante y salir vencedor, todos dudaban de sus capacidades, pero la unción de Dios estaba sobre él.

Toma en cuenta que si Dios ha decidido elegirte y colocarte en el lugar que estas, es porque SI eres capaz y tienes todo para cumplir con lo que Él espera que hagas, no desvíes tu atención a los malos comentarios, a las dudas o al miedo, demuestra de qué estás hecho, hazle saber al mundo que Dios nunca se equivoca, pues si fuiste elegido no es por tu apariencia, por cuento sabes, ni por cuanto tienes, sino por lo que Dios ha visto en tu corazón, no pienses que no puedes, mucho menos que no tienes la capacidad, se valiente y esfuérzate, Dios ha puesto todo en tus manos para conquistar naciones.

Dios dijo: ¡Miren a mi elegido, al que he llamado a mi servicio! Él cuenta con mi apoyo; yo mismo lo elegí, y él me llena de alegría. He puesto en él mi espíritu, y hará justicia entre las naciones.

Isaías 42:1 (Traducción en Lenguaje Actual)

Maite Leija