Menús de cabecera

24 marzo 2018

Diferencias reconciliables

Por tanto, si hay algún consuelo en Cristo,… completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. (Filipenses 2:1,2)


¿Alguna vez te encuentras destripando a una persona falta por falta? Quizás apacigües tu conciencia al interpolar la frase: “Ahora, no me malentiendas. Lo tengo en gran estima, pero…”, y continuamos. ¿Qué ha ocurrido? Pues bien, estábamos irritados e inconscientemente buscando alguna justificación para no volver a ver a esta persona o para terminar una relación al sacar a relucir todas las terribles faltas de esta persona que lo hace necesario. El problema con esta filosofía es que lo tratamos como si no nos quedara ninguna otra alternativa. Tú sabes cómo funciona eso, ¿a que sí?

Pablo dice que eso no es verdad. Decimos que no hay forma de reconciliar nuestras diferencias personales. Decimos que no hay forma de trabajar juntos al mismo nivel porque nuestra madurez espiritual es mucho más superior a su madurez. Pablo dice que eso no es verdad. Dice que hay recursos en Cristo que lo hacen posible. Créeme. Sé de lo que estoy hablando porque he estado luchando con este problema. Pablo dice que has olvidado algo cuando piensas que el encontrar falta es una excusa para terminar con ellos. Te has olvidado de lo que compartís en Cristo. Te has olvidado del poder de la vida de Cristo en ti para pasar por alto los daños y perdonar los insultos, y ser paciente con la debilidad y la inmadurez. Hay una alternativa a terminar una relación. Lo puedes olvidar. Puedes ser paciente; lo puedes soportar con él.

A continuación él dice que estos son los recursos presentes con los cuales puedes hacer esto: “¿Hay algún consuelo en Cristo?”, o sea, ¿significa algo para ti el ser animado por la presencia de Cristo y el hecho de que Él mora en ti? ¿Hay algún incentivo del Espíritu en ti que te quiere, que te mueve a querer así mismo a aquellos que son desagradables? ¿Hay alguna participación del Espíritu de Dios para que tú y la otra persona tengáis algo en común, y sepas que Dios está obrando desde su lugar así mismo como desde donde estás tú? ¿Hay algún cariño y compasión por los problemas que la persona que te está irritando esté pasando? ¿Lo has visto desde este punto de vista? ¿Has intentado ponerte en su sitio y tener compasión por las presiones que quizás esté experimentando? Pablo dice que si hay alguna realidad en estas cosas, entonces actúa desde esa base ―no siendo severo, cáustico, crítico, teniendo una actitud negativa que le hace trizas a alguien― y para esa actitud que es una de las mejores armas de Satanás para dividir a los cristianos.

Señor, no me dejes pasar un día más sintiendo resentimiento en contra de otra persona, evitando percatarme del ánimo que hay en Cristo y el incentivo de Su amor en mi corazón. Hazme consciente de la participación del Espíritu Santo, que haya cariño y simpatía activos en la amistad.

Aplicación a la vida

La unidad cristiana es uno de los grandes privilegios a ser apreciada y preservada en Su cuerpo. ¿Estamos explorando las alternativas a la falta de unidad, para poder preservar Su preciosa herencia?

—Ray Stedman